En todos los debates, de todos los temas que se requieran, la ciencia siempre tiene algo que aportar, pero, ¿realmente los tomadores de decisiones se apoyan en ella para crear las políticas públicas que requiere el país? Esta fue la premisa que científicos y legisladores discutieron durante la reunión titulada “Asesoría científica para el proceso legislativo”, la cual fue coordinada por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

De inicio, la diputada Eloísa Talavera Hernández, integrante de la Comisión de Ciencia y Tecnología, aseguró que no se puede legislar solamente con buenas intenciones y atendiendo a problemas del pasado. “Como parlamentarios ocurre que legislamos resolviendo crisis que ocurrieron 10 años atrás del origen y que están teniendo consecuencias en la actualidad y son los temas que se están resolviendo, cuando el problema ya está rebasado, por ejemplo, inteligencia artificial, ciencia de datos, dispositivos que se están generando, y hoy nos enfrentamos a dilemas éticos y disyuntivas en el ámbito legal”.

Aseguró que se tiene una debilidad como nación: “No pensamos como país en prospectiva de largo plazo, no contamos con un ejercicio sobre cómo nos vemos en 50 años, y que a pesar de que tengan que transcurrir varios sexenios para llegar a esas cinco décadas, no son borrón y cuenta nueva”.

Por ello, dijo que es importante contar con un observatorio que esté haciendo un análisis de los avances de la ciencia que pueda dar elementos a los legisladores y tomadores de decisiones “para poder tener un panorama real con el impacto de la ciencia y tecnología”.

Durante el evento, incluido dentro del foro El Papel del Conocimiento en el Desarrollo de México, la maestra Liliana Estrada Galindo, investigadora de INCyTU, añadió otro componente: “Gran parte de los temas que se discuten en el Legislativo requiere de cierto nivel de conocimiento y entendimiento de ciencia y tecnología, pero por la variedad de temas que discute un legislador, no se puede esperar que sea experto en cada uno de ellos”.

Entonces, dijo, resulta evidente que haya una constante asesoría científica para el Congreso.

Agregó que al parecer no hay un estudio y un indicador que manifiesten qué tanto las leyes están sustentadas en evidencia científica, pero se sabe que las iniciativas de leyes tienen que estar bien fundamentadas y con antecedentes, lo que tampoco sabemos con certeza es si la información que utilizan para este tipo de análisis es la más confiable.

Dijo que a la par hay muchísima investigación que se está generando desde las universidades, centros de investigación, el propio gobierno, “pero existe el reto de acercar esta información, hacerla asequible a los congresistas y que vaya conforme a sus necesidades”.

En este punto, agregó que los científicos y tecnólogos de México tienen una oportunidad para hacer este puente y ser un traductor entre el conocimiento científico que ya existe y ponerlo de manera que sea útil para los tomadores de decisiones: “Debemos tomar el papel de agentes honestos”.

En este debate, el doctor Javier Velázquez Moctezuma, del Consejo Asesor de la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (INCyTU), fue claro y habló desde la perspectiva de la investigación: “Si nosotros tratamos a la ciencia como un adolescente al que hay que darle dinero para que no nos moleste, es un error. Si tratamos a la comunidad científica como una cosa que se le da lustre y la pulimos para ponerla en la vitrina, es otro error, los tomadores de decisiones deben de entender que se tienen que apoyar en la ciencia para tomar decisiones correctas, informadas y trascendentes”. Dijo que eso es lo que ha faltado y se pueden dar mil charlas para hablar sobre la importancia de la ciencia, la innovación y su papel en el desarrollo del país, pero lo que se tiene que hacer son documentos donde se diga cómo se va a incorporar la información y a la comunidad científica en la toma de decisiones.

“Será un acierto histórico si se empiezan a señalar líneas de acción para que la toma de decisiones políticas y empresariales se dé con la concurrencia de la comunidad científica. Con su método y rigor, el país va a estar en mucho mejores condiciones”, finalizó.

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