Seis casualidades bastaron para acercar a Tomás y Teresa. El centro de la novela cumbre del checo Milan Kundera, La insoportable levedad del ser, se encuentra en esas seis casualidades, en esos encuentros que la vida pone como trampa al destino, que dotan de peso y complejidad a la existencia, instantes de revelación profunda en los cuales se llega a la verdad, al orgasmo, al clímax, que nos destierran de la mundanidad para regalarnos un pedacito de lo intangible.

Ese encuentro que es la vida común de Tomás y Teresa lo retoma el joven director Damián Cervantes en la obra de teatro Casualmente, una exploración vital sobre el peso y la ligereza, una extensión de la novela llevada al drama y convertida en una disertación íntima impulsada por la lectura del texto de Kundera.

La resolución en escena tiene una fuerte carga de erotismo. Es decir: con muchas palabras, gestos, movimientos en lo que se entiende como la habitación de un departamento, con juegos que se proponen al espectador y con repeticiones.

En el nivel estructural, a los dos personajes de la novela en esta obra de teatro los acompaña un tercero encarnado por el joven y talentoso actor Luis Alberto García, quien cumple con una actuación reveladora y fulminante.

García representa a un lector de Kundera que puede ser cualquiera de nosotros, un tercero diletante que gracias al poder de la palabra y de la imagen poética va hacia el fondo de su propia experiencia para sacudirse un pasado que no puede olvidar, un amor pasado que nos sigue rasgando desde dentro.

En ese punto, todos nos sentimos identificados, para bien y para mal. En ese punto, la obra nos toca las entrañas, nuestra intimidad, nuestros secretos. José Rafael Flores (Tomás) también es muy fuerte en el escenario. Y Diana Magallón (Teresa), elegante y precisa. La dirección de Cervantes es sugerente y atrevida. La obra no tiene desperdicio. Por más que sea en domingo y a las 9 de la noche, obras que toquen la piel merecen el esfuerzo.

Una vez más debemos agradecer al Teatro El Milagro que ofrezca un espacio de difusión para este tipo de propuestas, que salen de toda banalidad, que se presentan como un juego, que, además rompen con el rigor del actor vs espectador, caso que en esta obra es importante porque en el intermedio, sin perder un ápice de camaradería, los actores invitan al público un poco de vino y pan mientras disfrutamos de la interpretación musical de don Ángel Meléndez o don Antonio Flores.

Casualmente

Teatro El Milagro

Dirección: Milán 24 Col. Juárez

Fecha: Domingos, 8:30 de la noche

Hasta el 29 de mayo

Entrada: $140

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