“El reto que tiene el país en ciencia y tecnología no se ha calibrado, pero es tan grande que en eso se nos va la libertad, si no aceleramos el paso en este tema, perderemos nuestra autonomía, porque quedaremos sometidos al conocimiento que nos venga de fuera, ya tenemos mucho de eso con la globalización, pero con esta intensidad podemos quedar rebasados”, así se expresó el senador Patricio Martínez García, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, al ser cuestionado sobre la importancia de lograr que el proyecto de reforma enviado por el Ejecutivo en materia de ciencia, tecnología e innovación (CTI), junto con dos proyectos provenientes de la Cámara Alta, encuentren su aprobación antes de que concluya el periodo actual.

Durante el foro El Papel del Conocimiento en el Desarrollo de México, dijo que, al día de hoy no se ha logrado reflejar en las prioridades políticas y presupuestarias la importancia del conocimiento científico. “No obstante, tenemos todavía un punto pendiente como país con la ciencia y la tecnología”.

El legislador aseguró que desde la comisión se trabaja para lograr que la reforma pase a la Cámara Baja de inmediato, “se están dando todas las condiciones para que este proceso legislativo lo saquemos en los días que nos quedan en esta legislatura. Hay consenso y hemos logrado integrarnos, la semana pasada hubo momentos difíciles para conciliar las dos propuestas básicas y la propia, que se puede integrar, pero eso se logró”.

Agregó: “la CTI siempre está en movimiento, mientras que la ley siempre va retrasada por años. Con esto esperamos darle un jalón, actualizarla y haciendo votos para que la velocidad extraordinaria que tiene la CTI se empate con la capacidad legislativa de quienes nos sucedan en el Congreso de la Unión”.

Por su parte, la diputada Eloísa Talavera Hernández de la Comisión de Ciencia y Tecnología aseguró que estas iniciativas llegan en un momento adecuado: “son temas urgentes al corto y mediano plazos en materia de CTI, incluir temas como la prospectiva en nuestro país es importante, necesitamos de un observatorio que esté visualizando los cambios tecnológicos y el impacto en la vida nacional, para poder ir cambiando las competencias de los ciudadanos y que ellos también estén adaptados a los nuevos empleos, por poner un ejemplo”.

Dijo que como comisión están listos para trabajar junto con el Senado y que antes de que acabe el periodo quede debidamente aprobada la reforma. “Para la comisión sería un avance importante dejar el marco legal que siente las bases para una política de largo plazo para la ciencia y tecnología”.

Los temas que están en la mesa son: la propuesta de reforma integral a la ley, impulsada por el ejecutivo federal, una reforma constitucional, impulsada por el senador Juan Carlos Romero Hicks, además de una propuesta del senador Patricio Martínez, para incorporar a la ley el tema de materiales estratégicos y el conocimiento científico aplicado, que vendrán a sustituir a los elementos actuales.

El senador Romero Hicks, también presidente de la Comisión de Educación, explicó a El Economista que su propuesta pide que se reconozca el derecho de toda persona a gozar de los beneficios del proceso científico, que todos los temas de competencia del Estado (políticas públicas) puedan tener la base de CTI, que se garanticen recursos y estímulos financieros y que el Congreso pueda expedir una ley general de ciencia y tecnología, “que generaría potestades a los municipios y mayor involucramiento estado-Federación con mayor profundidad y amplitud que la ley actual, ya que en este momento la competencia se queda prácticamente al gobierno federal y no alcanza a los estados”.

Este 11 de abril, legisladores y comunidad científica se reunirán para buscar incorporar “catalizadores” a este proceso legislativo.

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