Destello es la nueva revisión de la Colección Jumex. Fue curada por Osvaldo Sánchez, actual director del Museo de Arte Moderno. En Destello destacan las obras contundentes, de efecto inmediato en el espectador. El trabajo curatorial de Sánchez destaca por su eficacia para dejar sin habla al visitante.

En conversación con Arte, ideas y gente, Sánchez nos cuenta cómo el arte de cualquier tipo sigue haciéndonos revelaciones.

Al entrar a la exposición, una cita de Bataille nos invita a buscar ese algo irreductible que convierte al ser humano en una estrella.

Le pregunto a Sánchez qué es eso estelar que llevamos dentro los humanos: Apenas 21 gramos de alma , contesta brevemente.

Destello recupera las experiencias que nos dejan sin palabras, aquello que los místicos antiguos llamaban revelaciones. ¿Es el arte un modo de conocimiento?

Destello no sólo intenta darle a la emoción una oportunidad para empatar con la obra de arte, sino abrirnos a otros modelos de conocimiento que la cultura occidental -y específicamente nuestra contemporaneidad- ha venido ignorando.

Uno de los roles del arte como conocimiento es la creación de una imago que devela un saber y se construye como lenguaje. Un saber que a veces, de manera primitiva, codificamos y constatamos como intuición o como revelación de un conocimiento de primera mano, producto de una experiencia compleja.

Cuando presentaste Destello hablaste de una resurrección espiritual de la conciencia humana . ¿Dónde se puede apreciar esta resurrección, se ve en la vida cotidiana o sólo en el arte?

Creo que todas las personas, sobre todos los artistas, vindican de algún modo esta persistencia de lo espiritual en sus motivaciones cotidianas, en su capacidad de resistencia, en su afinamiento como personas únicas y en su fe.

¿Por qué decidiste que el recorrido comenzará con dos obras tan aparentemente dispares como el dibujo/sketch de Alÿs y La araña de Bourgeois? Uno es pequeño, sencillo y es un esbozo muy enigmático, mientras que la escultura de la francesa es enorme, contundente y hasta un poco intimidante.

Creo que ambas piezas aluden a la fragilidad del ser humano, a la idea de interioridad. El dibujo de Francis remite a esa energía interior, devocional, que es capaz de mover montañas ; la araña de Louise remite a ese lado oscuro de nuestra psique capaz de secretar una red de sentido que llamamos lenguaje. La idea de asociar el poder del lenguaje a nuestra oscuridad y nuestros fulgores es una cualidad de lo artístico de larga tradición.

Cuando recorrí Destello debo confesarte que me reí mucho. Varias de las obras me provocaron carcajadas espontáneas. ¿Hay en tu curaduría un intento deliberado de humor?

El discurso curatorial está armado desde el entretejido de las piezas, desde la poética o la presencia asociativa que las propias piezas sugieren. En efecto, muchas piezas sacan a flote otros niveles de contenidos y en muchos casos hay un juego, una alegría, una sinceridad, que procede de ese gesto de dejar a las piezas solas, abrirlas al roce de sentido.

¿Ha perdido el arte cierto encanto al volverse tan intelectual en la actualidad, tan lleno de intermediarios entre la obra y el público?

Creo que sigue existiendo un sinfín de prácticas artísticas e innumerables modelos de experimentar el arte, también desde el lado de los espectadores. La exposición sólo buscaba recordarnos -o confirmarme a mí- que hay algo milenario en el arte que sigue estando en esa ficción cavernaria: una potencia de encarnación/revelación que existe a priori de cualquiera de los modelos retóricos vigentes de traducción o de comentario.

¿Te llevaste sorpresas cuándo comenzaste a escoger las obras para Destello? Quiero decir: al trabajar con el acervo Jumex, ¿encontraste obras que a ti mismo te dejaron sin palabras, que no supiste cómo definir o cómo incluir en el recorrido?

Fue muy inquietante trabajar con la Colección Jumex porque de algún modo su acervo transparenta los entusiasmos y los impulsos del arte globalizado de las últimas décadas. Me fue muy grato encontrar piezas importantes de artistas que admiro mucho, o incluso piezas cuya voluntad de desafiar las modas era parte importante del concepto de inscripción intelectual y emocional del artista. Siempre se aprende al trabajar con una colección de esta relevancia; es un marco de gusto y de elecciones restringidas desde el cual deberás construir algo que lo exalte y que a la vez lo rete.

[email protected]