Para la dramaturga Jimena Eme Vázquez (26 años), vivimos en una época en donde la humanidad le ha cargado demasiadas responsabilidades al amor: Cada vez es más complicado encontrar a alguien que quiera exactamente lo mismo y ahí es donde se rompe. A los 15 años es fácil tener un novio, pero ahora es todo un papeleo burocrático, porque uno no está en el momento indicado, el otro quiere ser poliamoroso y el otro quiere que sean amigos con derechos... .

Con todo y lo anterior, Jimena cree que vale la pena amar, pero le parece importante hacer notar que encontrar a alguien en una coordenada semejante a la tuya es más complicado entre más viejos nos hacemos. Pero no sólo la edad, sino el contexto en el que vivimos es diferente: Hace 100 había negocio en el amor... pero el problema es que ahora sólo tenemos el amor como concepto, como un agregado. Ahora, el coche y la casa ya no dependen del amor como antes, ya no es un paquete... el amor está suelto como una idea que hay que agarrar y tener para tener una vida plena. Y al no tenerlo anclado a algo más físico, más material, pues yo creo que se vuelve más complicado .

Y es ahí donde creo que hay que replantearnos las reglas para ver qué queremos. Ahora que el amor está solo, ya no podemos querer esa idea de las cintas de Disney, bueno hasta ellas se lo están replanteando. Cada quien debe ver qué quiere de toda esa gama de rosas que nos da el amor. Y encontrar alguien que quiera el mismo aspecto que tú está difícil .

Jimena comparte todas estas ideas porque son los cimientos de su más reciente obra teatral, Me sienta bien estar triste, que se presenta todos los sábados en la cafetería Café y Té Quiero (Arquitectura 55, Copilco).

La obra gira en torno a tres personajes que le cuentan al público sus aventuras-desventuras amorosas. Por un lado, tenemos a Elizabeth (Alejandra Reyes), una mujer decepcionada del amor que tiene 29 años y ya no se cree nada. Tuvo una historia legendaria que le arruinó su vida amorosa y a partir de ese momento se la pasa negando cualquier posibilidad amorosa que se le aparece.

Luego está Ema (Talía Yael), una chica que lleva 10 años con su novio y es muy feliz o al menos nos quiere hacer ver que está convencida de que es feliz con su novio Alberto. Y por último está Eduardo (Daniel H. Gómez), un muchacho que hizo todo para ser el novio ejemplar y aun así lo cortaron.

Existen tres versiones de los monólogos, y dependerá de qué café decida tomar cada espectador para que se entere de una parte de la historia de cada personaje. Es decir, si uno quiere tomar café con leche, los actores irán a su mesa y contarán una parte de la historia; si uno desea tomar un americano, pues le contarán otra parte. La obra se entiende perfectamente al ir una vez, pero si uno desea enterarse de todo el chisme, deberá ir tres veces. Al espacio sólo le caben 15 personas.

Jimena, ganadora el año pasado del Premio Dramaturgia Joven Vicente Leñero, apela a que la gente que vaya a ver la obra salga con ganas de platicar. Busca que se despierte esa necesidad de hablar y enfrentar sus puntos de vista con el de otros y con el de los personajes. Y también enfrentar sus prejuicios, y que quieran replantear sus propias ideas .

Me sale bien estar triste, escrita y dirigida por Jimena Eme Vázquez, se presenta los sábado a las 5 y 7:30 de la noche en Café y Té Quiero (Arquitectura 55, Copilco). El boleto incluye café. La puesta en escena estará hasta el 25 de marzo.

@faustoponce