El libro Luis Miguel. La historia, de Javier León Herrera es una especie de remake de su anterior libro llamado Luis mi rey (1997). En esta edición, el periodista vuelve a contar la historia con nuevos datos y un estilo diferente, menos novelesco, según palabras del propio autor. Al final, nos topamos con una historia apasionante cargada de traición, dolor e infamia, en contubernio de un camino de sueños, fama, éxito y grandeza.

El génesis de este ejercicio de reescritura, que realizó en colaboración con el periodista Juan Manuel Navarro —quien también colaboró en el libro de 1997—, se dio en el 2016 a raíz de la noticia sobre la producción de la serie sobre el cantante que se transmite actualmente por Netflix, producida por Gato Grande/MGM. Tanto Javier como Juan Manuel consideraron de suma importancia revisar el trabajo realizado hacía 20 años. Y es que, como dice Javier: “Luis Miguel es ahora mucho más rey que hace 20 años”.

Los tres primeros capítulos de este ejemplar son una mezcla de autocongratulación del autor y pormenores de la escritura del libro. Y si bien al principio la actitud del periodista puede resultar un poco chocante por su protagonismo, conforme nos adentramos en la lectura le damos la razón: El trabajo realizado resulta extenuante y maravilloso. La investigación consignada en el libro está llena de testimonios valiosos de familiares y gente cercana a Luismi, así como la consignación de fechas y documentos que permiten trazar una historia precisa y con rigor.

Para el cuarto capítulo entramos en materia. Comenzamos con la historia del abuelo materno de Luis Miguel, un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial llamado Sergio Basteri, quien tuvo que salir de su país para Argentina en busca de una vida mejor. No fue fácil, ya que tuvo que dejar a su pareja e hija (Marcela, posteriormente madre de Luis Miguel), con la esperanza de que algún día podría sacarlas del país y llevarlas con él. Afortunadamente ocurrió, pero un poco tarde: su pareja lo dejó por otro hombre y su hija fue mandada a un orfanato. Padre e hija tardarían 10 años en reencontrarse.

Posteriormente, pasamos a la historia de la familia de Luisito Rey, los Gallego, quienes son retratados como unos bohemios y vividores que chupan todo lo que tocan, y quienes a su paso estafaron a varios empresarios con la promesa de éxito de Luisito Rey, cantante de medio pelo. Al final, el padre llegó a estafar a su propio hijo.

Es en este contexto, y con el peso de la fama y la necesidad de mantener a su familia a flote en términos económicos, Luis Miguel fue forjando su personalidad.

Lo anterior queda plasmado en una entrevista realizada en 1993 para Tele Clic (Argentina), que Javier pudo rescatar: “¿Traumas? Claro, llevo un gran peso encima respecto a eso. Y lo admito porque es de hombres admitir. Si vivo esa tristeza es porque a lo largo de mi vida me han ido ocurriendo situaciones con mi familia nada satisfactorias, pero me he tenido que ir acomodando a ellas (...) Ahora disfruto estar solo, me gusta la soledad. En realidad, soy muy sociable (...) A raíz de mi personalidad no solamente tengo problemas con la prensa, sino con todo el mundo. Así soy yo”.

El momento más doloroso del libro es sin duda cuando se aborda la desaparición de la madre de Luis Miguel en 1986. ¿Se fue con otro hombre? ¿Fue seducida y abducida por un mafioso italiano? ¿Fue asesinada? Muchas especulaciones, pero más allá de eso, la incertidumbre y el dolor que causó su partida en el artista y en los miembros de su familia italiana.

En Luis Miguel. La historia, Javier León Herrera nos atrapa casi de inmediato y consigue hacer que vivamos la historia como si fuéramos parte del círculo cercano del artista; humaniza a Luis Miguel, esa estrella que parecía inalcanzable, pero al resto de los actores involucrados los coloca en una dimensión maniquea de víctimas y victimarios, material perfecto para drama televisivo.

La aportación del libro es de suma importancia para comprender a uno de los cantantes más grandes de la música pop.

@faustoponce