¿Sentirá algo de purga el canciller José Antonio Meade al contar sus casi 7,000 millones de pesos de presupuesto tras haber sido el censor de los billones de la nación? ¿Y qué Eduardo Sojo con 5,500 millones, cuyas tareas en el INEGI son para mirarnos al espejo? ¿Y qué Claudia Ruiz Massieu, a quien exigen traiga chorros de endolarados turistas con un poco más de 5,000 millones de gasto? ¿Valen más los creadores, los académicos o los emprendedores? ¿Qué pasa por el cerebro reptil de quienes diseñan presupuestos? ¿Los legisladores liberan dopamina al repartir la feria?

Va una suerte de respuesta múltiple. En el 2012, el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) ejerció alrededor de 3,000 millones de pesos, de los 22,000 millones que se asignaron al Conacyt, que, para este año, contará con 28,000 millones. Nuestros destacados académicos nos cuestan el equivalente al presupuesto del INBA, poco menos que la Cámara de Senadores, mientras que la de Diputados tiene 6,500 millones, el Fondo Pyme rebasa los 7,000 millones y el INAH ronda 3,400 millones. En el 2012, el Fonca destinó 379 millones de pesos para beneficiar a 1,766 creadores.

En la obra Sistema Nacional de Investigadores. Retos y perspectivas de la ciencia en México, editada por la UAM Xochimilco y coordinado por Salvador Vega y León, rector de la unidad, advierte que se debe revisar la evaluación por la propia naturaleza y alcances del SNI, debido a que los criterios establecidos deben acercarse con mayor objetividad al académico investigador. La pregunta es si las formas de evaluar son las más pertinentes o si podemos proponer otras nuevas aunque tengamos que trabajar mucho para construirlas y aprobarlas .

En el libro participan expertos como Rosaura Ruiz, Jaime Aboites, José Ángel Pescador Osuna, Jaime Álvarez Gallegos y Emilio Pradilla Cobos, cuya aportación revela datos escalofriantes sobre las condiciones de vida de los investigadores . El SNI nace en 1984, un momento crítico de la economía mexicana . Después de 29 años, los estímulos del sistema, dice, se entienden como un mecanismo para paliar la caída del salario real y asumieron la forma de becas no integradas al salario que no tienen ninguna incidencia sobre el conjunto de prestaciones sociales.

Pradilla refiere que esto ha frenado el retiro de profesores e investigadores, por la precariedad de las jubilaciones. Por ello tampoco hay renovación generacional pues no se disponen de plazas, amén de privar en el sistema un régimen selectivo, excesivamente cuantitativo y productivista.

Por su parte, Álvarez Gallegos nos entrega algunas cifras al 2011. El SNI tiene siete áreas para tres niveles clasificables. Las ciencias humanas, de la conducta (ojo) y sociales congregan a 4,680 académicos, mientras que ciencias biológicas y químicas, 3,084. En dicho año sumaron 17,639 miembros, de los cuales sólo 1,537 se ubicaron en el nivel III, que es el más alto. No es sorpresa que por entidad federativa los mandantes sean el Distrito Federal, Estado de México, Morelos y Nuevo León. El 47% labora en sólo !10 instituciones!, 63% de ellos son mayores a 60 años y 66% son hombres. Por eso Vega y León propone como medida para generar equilibrios establecer fondos mixtos y consejos estatales de ciencia y tecnología.

Otro medio de contraste nos lo dio hace horas Ildefonso Guajardo, secretario de Economía. En el marco del 95 aniversario de la Canaco que tuvo como momento estelar la firma del decreto de creación del Instituto Nacional del Emprendedor (INE), soltó la novedad de que al Fondo Pyme no se le puede destinar mayores recursos porque las evaluaciones sobre su efectividad no han sido las mejores . Falta de transparencia y dispersión de recursos provocan que no se le pueda meter dinero a un fondo donde las evaluaciones lamentablemente no han sido muy favorables en cuanto a sus resultados . ¿Qué más nos oculta el regiomontano?

El director del INE, Enrique Jacob, fue más lejos: la instrucción, aseveró en el mismo evento, no es hacerle parches a las reglas de operación del Fondo, sino mandarlas a la basura para disponer de unas nuevas que tengan mayor rumbo y visión .

Para mi colega Eduardo Caccia: Visualizar el arquetipo cultural de un país es fundamental para tratar de explicar por qué pasa lo que pasa . El gasto público revela que algo malo pasa en México.

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