Hoy, en el Festival Cervantino una cosa queda clara: el tema es el Quijote y ésa será la tónica del resto del festival.

En el quiosco del Jardín de la Unión se leerá en voz alta una selección de capítulos de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. El evento tiene un nombre ingenioso: El Caballero de la Ilustre Figura.

En teatro el Quijote tampoco es olvidado. En tan sólo una hora, el grupo de teatro Bambalina Teatre Practicable traen a la vida el mito del Quijote para que espectadores de todos los tamaños disfruten de la obra de Cervantes.

Desde que Jorge Volpi tomó la dirección del Cervantino hace un par de años, el festival tiene un sólido componente literario, muchas charlas de autores, conferencias y ciclos de debate. El martes, el escritor Arturo Díaz Sandoval charló con el público sobre cómo el lenguaje cervantino, sobre todo el del Quijote, ha cambiado e influido en el lenguaje de todo tipo de medios, desde la poesía más exquisita hasta la publicidad y la telenovela.

Por su parte, Fernando Moreno habló sobre la figura del Quijote en el cine, quizá el arte que menos se ha rendido ante el hidalgo. Esa mezcla entre la alta y la baja cultura es uno de los aciertos del festival.

El día concluyó con el concierto de una de la estrellas en ascenso del rock y el pop alternativo: Mon Laferte. Laferte está promoviendo su nuevo disco y su música comienza a ser importante en el circuito rock, especialmente el de la Ciudad de México.