La ceremonia 54 del Premio Ariel se pospuso (del 27 de marzo hasta junio) ante la falta de recursos económicos de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) para operar.

No llegaron los recursos y, como el proceso para que lleguen será más largo…, pues no estamos listos para la fecha y ojalá podamos hacerla en junio , aseguró Carlos Carrera, presidente de la Academia.

El año pasado se consiguió que la Academia tuviera un presupuesto etiquetado (11 millones de pesos) y no dependiera de las voluntades de las autoridades culturales pero ahora no llegan.

Algunos de los planes de la Academia (que ya contaba con el dinero) era crear un centro de documentación, un programa de radio y una memoria del cine mexicano y la ceremonia del Ariel entre varias acciones ,agregó.

Los 11 millones que se etiquetaron para la Academia llegarían vía un Comité Interinstitucional compuesto por la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

Sólo hay un anteproyecto pero no hay reglas de cómo se va a operar. Pero no estamos sólo nosotros, también hay 80 millones de pesos que se darían a la distribución del cine y tampoco están… Espero que no se vaya a perder el dinero , dijo Carrera.

Durante algunos años, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas contó con un patronato que les permitía obtener recursos de la Iniciativa Privada pero hoy no existe.

Se tiene que reactivar y lo que buscamos es una autonomía económica que nos permita tener una Academia fuerte que no dependa de voluntades , explicó.

Carrera destacó que se ha mejorado mucho en algunos procesos de la Academia en la comunicación con la comunidad, en la votación -que ya se hace por Internet- y se han logrado cosas, pero mientras no tengamos los recursos suficientes es más difícil , comentó.

Durante algunos años, el Ariel fue la gran fiesta del cine mexicano pero hoy, ante la falta de recursos y el poco interés de algunos miembros de la comunidad, la fiesta apenas llega a convivio y lo hace envuelta en la polémica, con protestas por las nominaciones o ganadores.

Incluso, algunos productores prefirieron ni siquiera inscribir sus películas como sucedió con Don Gato y su Pandilla.

Para Carlos Carrera, el Ariel tiene que ser una ventana de promoción para el cine mexicano y no como el Oscar.

No queremos ser espectacular ni como el Oscar, que -por cierto- me parece una ceremonia aburrida pero claro que es un negocio. Lo que queremos con el Ariel es que sirva como promoción del cine mexicano y que provoque el interés en la gente para que vaya a ver esas películas , finalizó Carlos Carrera.

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