La labor del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que conmemora este año su 80 aniversario, “ha sido fundamental para contribuir a la configuración y preservación de la identidad nacional y a la narrativa de su historia”, aseguró el director general, Diego Prieto, en entrevista con El Economista, con quien comparte los valores fundacionales del organismo y lo que se avecina para la presente administración.

El instituto surgió en una coyuntura histórica muy particular en el periodo de gobierno del presidente Lázaro Cárdenas, el 3 de febrero de 1939 a partir de una discusión y reflexión acerca de quién se debía hacer cargo, y de qué manera, del patrimonio arqueológico, histórico y antropológico de México, luego de los hallazgos de Alfonso Caso en relación con la tumba 7 de Monte Albán.

“Este descubrimiento planteó la pregunta de a quién pertenecen estos bienes, el gobierno de Oaxaca los reclamó para sí”, relató Diego Prieto; sin embargo, estos bienes relevantes y valiosos fueron encaminados por el gobierno federal como parte de la aplicación supletoria del Artículo 27 constitucional por tratarse de bienes en el subsuelo y de interés nacional, por lo que debían considerarse como bienes al cuidado de la Federación.

“Eso fue lo que resolvió la Suprema Corte de Justicia de la Nación y eso planteó una necesidad de definir la constitución de una entidad que pueda servir y hacerse cargo del estudio, del cuidado, la protección legal y la divulgación y difusión de estos bienes”, dijo.

Como un eje rector de la operación de este órgano público dedicado a la investigación, conservación y difusión del patrimonio mexicano, esta institución resguarda al menos 192 zonas arqueológicas abiertas al público, 160 museos nacionales, metropolitanos, regionales, locales de sitio arqueológico y 50 centros comunitarios que asesora y apoya técnicamente facilitando sus colecciones.

Además opera tres escuelas de educación superior y 31 centros INAH en cada uno de los estados del país.

El INAH produce anualmente más de 140 libros y decenas de revistas, la más exitosa, Arqueología Mexicana, en alianza con Editorial Raíces.

“Tenemos además la Fototeca Nacional con el acervo fotográfico más grande del país, que a su vez es el eje de una red de fototecas, tenemos una red de bibliotecas, como eje la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, que incluye un importante acervo de códices prehispánicos y virreinales. La Fonoteca y todo un sistema de registro y catalogación de monumentos y zonas de monumentos históricos y arqueológicos. Los logros han sido construir todo esto”, dijo el antropólogo.

La Ley Orgánica del INAH también plantea la tarea del estudio de las poblaciones de México, sus tradiciones, sus costumbres, sus formas de organización, sus lenguas y todo ámbito de investigación antropológica.

Actividades de aniversario

El director del INAH destacó que cuatro congresos locales en Ciudad de México, Campeche, Guanajuato y Sonora han expresado reconocimiento a la labor del instituto en estas ocho décadas.

Recordó que el acto conmemorativo fue el que se realizó en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, en Moneda 13, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde fuera la sede original del INAH y donde mucho tiempo se instaló el Museo Nacional y también sirviera como sede de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), que incluso es más antigua que el propio instituto.

El funcionario enumeró algunas de las exposiciones que se han montado durante el aniversario, como Golfo, Mosaico Ancestral en el Museo Nacional de Antropología o la del Chimalli de Moctezuma, en el Castillo de Chapultepec, y anunció que se prepara una exposición internacional con el tema de la civilización olmeca con el Museo Quai Branly, de París.

“También hemos hecho exposiciones ex profeso con la historia del Instituto, en las instalaciones del Congreso local de la Ciudad de México y en el Congreso de Guanajuato; y diversos encuentros académicos relacionados con las lecciones que nos dejan estos 80 años, dijo el maestro en ciencias antropológicas por la UNAM.

Diego Prieto recordó que el aniversario del INAH se liga necesariamente con el 80 aniversario de la llegada del exilio español a México.

“La historia del INAH en estos 80 años también tiene mucho que ver con la incorporación de talentosos españoles  al desarrollo cultural y académico de nuestro país. En ese contexto nuestro colega  José María Muriá está presentando un libro muy significativo que se llama De no ser por México, que quiere hacer un reconocimiento de la importancia que tuvo México para la recuperación de estos valores intelectuales y culturales de España, él plantea que así como hubo un enorme aporte de muchos españoles que llegaron a nuestro país, el aporte fundamental es el de México hacia estos contingente numerosos de personas que vinieron a encontrar refugio, solidaridad y un ambiente muy propicio para desarrollarse”, destacó.

Avance de 35% en inmuebles afectados por terremotos

Otra de las variantes del trabajo del INAH es la conservación del patrimonio edificado ante eventualidades como los terremotos del 2017, que significaron un desafío para los restauradores; sobre eso, el director dio a conocer que hay avance de 35% de rehabilitación de los inmuebles dañados.

“Me refiero a 1,340 inmuebles arqueológicos e históricos que se vieron afectados por estos sismos”. Diego Prieto agregó que, además de los bienes inmuebles, el instituto se hizo cargo de la restauración del arte sacro dañado en los templos como pinturas, esculturas, altares, retablos y mobiliario de toda índole, y decoraciones arquitectónicas, aplanados históricos o pinturas murales” en edificios públicos, concluyó.

En números

  • Costo de operación del INAH al año: 4,800 millones de pesos
  • Aumento de presupuesto para el 2019: $75 millones
  • Ingresos autogenerados por el instituto desde el 2013: 800 millones de pesos
  • Inmuebles restaurados luego de los sismos del 2017: 1,340
  • Integrantes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro que se incorporarán al INAH en todo el país: 400 jóvenes