Cada año un festival de ideas, charla, literatura y desenfado toma el mundo. Es el Hay Festival, que se ha diseminado por el mundo con ediciones en México, Kenia, España y Colombia.

Pero el Hay original nació en un pequeño pueblo galés, Hay-and-Wye, el lugar con mayor densidad de librerías por población en el mundo. El Hay tiene 30 años de existir y en esas tres décadas se ha desarrollado como una de las grandes citas culturales del mundo.

Cada año el Hay galés presenta un programa espectacular, pero el de este 2018 es especialmente impresionante.

Tiene a dos candidatos eternos al Nobel: Ian McEwan y Margaret Atwood. A la activista Chelsea Clinton. Y a la mujer que echó a andar todo el movimiento #TimesUp en Hollywood cuando denunció los abusos sexuales de los que fue víctima por parte del productor Harvey Weinstein: la actriz y directora Rose McGowan.

Además, hay pensadores, científicos y políticos de todo el mundo que llegan con modestia y cercanía a compartir sus causas e ideas con el público que cada año abarrota el Hay.

Peter Florence, director del festival, dice que “Nos enfrentamos a preocupantes crisis e inseguridades. Necesitamos abordar la complejidad de tales desafíos con toda la esperanza y coraje que seamos capaces de aunar.

Necesitamos prestar atención a las voces de los sabios, no de quienes vociferan. Y necesitamos el regalo que los novelistas y poetas nos hacen – la capacidad de imaginar el mundo desde el punto de vista de otras personas –. Nunca antes ha habido un momento en la historia donde hubiese mayor necesidad de la empatía. Es momento para la reflexión profunda y el trabajo serio, y es también tiempo de reír, tiempo de bailar y tiempo de celebrar. Hagámoslo juntos.”

Temas como la economía, el abuso sexual, el robo de datos en la red, la migración y la reconfiguración de nuestro globo serán parte del festival. La dinámica es simple: los exponentes se sientan a conversar de manera pública y la audiencia tiene derecho no solo a escucharlos, también a cuestionarlos, hacerles preguntas y volver más rica la charla.

Ese es precisamente el espíritu del Hay: la esperanza de que el diálogo y el arte nos ayuden a sobrevivir las crisis que están cambiando nuestro mundo.

En los años que tiene el Hay de existir, la modernidad se ha transformado en posmodernidad. Ha habido un cambio de valores importantes: ¿igualdad o libertad? ¿Equidad o sexismo? ¿Corrección política o libertad irredenta de expresión?

Dilemas como esos se presentan en el Hay en un ambiente relajado, en el que cada pensador se dirige al público de igual a igual, sin la ceremonia de los festivales literarios tradicionales.

Y sin tanta pompa, las conversaciones son más profundas.

El Hay también tiene una tradición de acercarse a los niños y los jóvenes con programas dedicados especialmente para ellos. Esta vez serán dos días gratuitos bajo el nombre School Days en el que adolescentes con intereses literarios podrán acceder a los autores de relumbrón del programa en una serie de clases maestras.

El Hay galés se desarrollará en 10 carpas a las que se podrá acceder con boletos previamente reservados (visite la página www.hayfestival.com para hacerlo) y se celebrará del 24 de mayo al 3 de junio.