El Buró Federal de Investigación (FBI, por su sigla en inglés), a través de la Embajada de Estados Unidos en México, regresó dos piezas arqueológicas al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Las dos piezas repatriadas son originarias de un sitio arqueológico mexicano y son una parte importante del patrimonio cultural de México. Su diseño es acorde al estilo teotihuacano, asociado con las culturas que se asentaron en la planicie central de México durante el periodo clásico mesoamericano (200-700 d.C.), informó el INAH.

La restitución de estas piezas es resultado de la colaboración entre ambos países, enmarcada en el Tratado de Cooperación México-EU para la Recuperación y Devolución de Bienes Arqueológicos, Históricos y Culturales Robados, firmado el 17 de julio de 1970.

El par de piezas teotihuacanas fueron rescatadas en el curso de una investigación llevada a cabo por el FBI en contra del ciudadano estadounidense Don Miller, en cuya casa fueron requisadas aproximadamente 42,000 piezas de valor cultural, 7,000 de las cuales —según las pesquisas— fueron sustraídas ilegalmente de países como China, Canadá, Irak, Perú y México, entre otros, reveló Edward J. Gallant, agregado jurídico adjunto del FBI.

Explicó que Don Miller —fallecido a los 91 años— ejerció la arqueología de forma amateur entre los años 60 y 70, participó en excavaciones en diferentes países, sustrayendo piezas de su contexto, por ejemplo, centenares de restos óseos humanos procedentes de entierros y antes de morir aceptó entregar las piezas a las autoridades de EU para su repatriación.

“La entrega de estas dos piezas teotihuacanas tiene un doble simbolismo, pues concreta la voluntad de México y Estados Unidos en el combate al tráfico ilícito de bienes culturales, y su recuperación también nos conduce a revalorar el legado de las civilizaciones que se asentaron durante siglos, en lo que hoy es nuestra nación”, expuso la secretaria técnica del INAH, Aida Castilleja, quien recibió las piezas.

Por su parte, Sergio Estrada Rojas, encargado del Programa de Recuperación del Patrimonio Cultural, de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, reveló que el tráfico ilícito de bienes culturales “es la tercera actividad ilícita que más ganancias genera a nivel mundial, detrás del tráfico de drogas y de armas”.

Comentó que el año pasado en territorio estadounidense fueron decomisadas 800 piezas de origen mexicano y que estos bienes retornarán al país en distintos lotes, conforme el procedimiento de valija diplomática.