Hace poco más de 20 años, el actor Daniel Giménez Cacho presentó al dramaturgo David Olguín y al diseñador Pablo Moya. En tal encuentro y con una botella de whisky de por medio, decidieron crear una editorial: Ediciones El Milagro, especializada en teatro y cine en una época en la que la oferta de esta clase de libros era particularmente pobre en México, pues sólo se conseguían algunos títulos publicados por universidades o en ediciones extranjeras, venidas en su mayoría de Argentina y España. En 1992 editaron sus primeros trabajos y, al darse cuenta de que el proyecto era inviable en cuanto a costos económicos, junto con el escenógrafo Gabriel Pascal, en 1993 fundaron el célebre Bar Milán que, en la calle de Milán de la colonia Juárez, durante la década de los 90 se convirtió en el centro de reunión y fiesta de gran parte de la comunidad cultural de la ciudad de México, el cual funcionaría como pozo de recursos para mantener el proyecto a flote.

En ese mismo año, Ediciones El Milagro obtuvo un apoyo importante de la Fundación Rockefeller para publicar una antología de teatro norteamericano que, en 1995, fue presentada por Edward Albee y Carlos Morton. Para 1997 publicaron a Leonardo Sciascia y de nuevo ganaron la beca Rockefeller para una segunda antología de dramaturgia estadounidense.

Caracterizada desde entonces por formar un catálogo armónico en todos los sentidos, de fondo lo mejor de la dramaturgia mexicana y extranjera que, a su vez, le dan cobijo a nuevos autores nacionales y de forma el cuidado editorial de sus libros , Ediciones El Milagro cuenta a la fecha con ocho colecciones, en las que han publicado desde los ganadores del Premio Nobel, Dario Fo y Gao Xingjian, pasando por antologías de teatro francés, polaco y mexicano; hasta autores como Vicente Leñero, Juan Tovar, Luis de Tavira, Hugo Hiriart y Sergio Pitol o las primeras obras de Flavio González-Mello, entre un largo etcétera, cuyo trabajo siempre busca la discusión intelectual y no el mero espectáculo frívolo, convirtiéndose así en un sello de referencia obligada para conocer el fenómeno teatral de los 20 años recientes.

De esta manera, el proyecto no sólo se ha convertido en la más importante editorial de teatro contemporáneo en Hispanoamérica, sino que, desde sus inicios, también ha promovido y producido puestas en escena, coloquios, cursos y conciertos; tan es así que, en el 2009, los cuatro hacedores de esta epifanía continua, Daniel Giménez Cacho, Gabriel Pascal, David Olguín y Pablo Moya, fundaron el teatro El Milagro, a unos cuantos pasos del Bar Milán, en el que poco a poco un público cada vez más amplio conoce esta empresa cultural invaluable en un México neoliberal, en el que pareciera que lo único de valor es el dinero.

Por ello y más, la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes, de la cual Ediciones El Milagro es miembro fundador y de la que Pablo Moya ha sido su Presidente en dos ocasiones, decidió en ausencia de Pablo, que está de viaje reconocer la trayectoria editorial de dicho sello a 20 años de fundado, ceremonia que se llevó a cabo dentro del marco de la III Feria del Libro Independiente que duró tres semanas en la Librería Rosario Castellanos, del Fondo de Cultura Económica, y que ayer concluyó. En años anteriores han merecido esta distinción las casas Era y Aldvs.

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