Elena Álvarez, académica del Instituto de Ecología de la UNAM, fue distinguida con la beca para investigadores visitantes otorgada por el Instituto Miller para la Investigación Básica en Ciencia de la Universidad de California en Berkeley.

Es la primera vez que la Beca Miller se otorga a un integrante de la comunidad científica mexicana, una distinción que han recibido sólo dos latinoamericanos, además de siete premios Nobel y seis ganadores de la Medalla Fields.

El Instituto Miller (que honra el apellido de la familia que lo financia) promueve ciencia básica de alto nivel en el mundo, en colaboración con académicos de Berkeley.

En un comunicado, la máxima casa de estudios precisó que cada año abre una convocatoria mundial para que investigadores de esa universidad propongan a colegas que tienen los méritos académicos para participar.

La bióloga y doctora en Ciencias comentó que un grupo de los departamentos de Biología Molecular de Plantas y Microorganismos y de Biología Integrativa fue quien la propuso para la beca, al tiempo que destacó que fue apoyada por colegas de Reino Unido y del Instituto Tecnológico de California (Caltech).

Con esa nominación se hizo una solicitud para la subvención, que el reciente Premio Príncipe de Asturias Mexicano, Arturo Alvarez-Buylla, completó con una propuesta de estudio a desarrollar con Chelsea Spetch, del Departamento de Biología Molecular de Plantas y Microorganismos de Berkeley.

La investigación que la experta mexicana desarrollará durante un año en la Universidad de California en Berkeley integra enfoques teóricos con novedosas técnicas de biología molecular para transformar especies vegetales que actualmente no son modelos experimentales, a fin de analizar los mecanismos de desarrollo celular y su evolución.

Combinaremos los sistemas experimentales que Chelsea Spetch tiene con los que hemos montado en la UNAM , explicó la investigadora quien aprovechará un año sabático en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Explicó que el proyecto se integrará con lo aprendido de la formación de las flores de la peculiar Lacandonia schismatica, especie única, que solo crece en la selva Lacandona, de minúsculo tamaño sino porque que sus flores se autofecundan antes de abrirse. También se usará la especie experimental modelo Arabidopsis thaliana, la planta con el genoma que, por su brevedad, ha sido el más estudiado.

Con esta experiencia, Elena Alvarez ampliará un trabajo multidisciplinario que combina biología molecular, física, matemáticas y cómputo de alto rendimiento, desarrollado en el Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM.

klm