A reserva del relato que amerita mi encuentro con el doctor Guillermo Ortiz Martínez, hoy en Banorte, puedo tomar una de las aristas de ese revelador diálogo para referirme al diplomado en Cultura y Negocios que el próximo 20 de febrero cierra inscripciones. Éste salió a relucir cuando el exgobernador del Banco de México pidió detalles acerca del abordaje académico para comprender los procesos productivos en cultura y su significado en la economía nacional.

Menciono al menos dos generalidades coincidentes. Por un lado, que a pesar de lo mucho que se vive y se habla de la cultura nacional, dista aún de ser visible a grandes capas de la sociedad su aportación a los mercados. Por otro, que para atajar esa falta de conocimiento e incluso comprensión del fenómeno existen innumerables rutas paralelas, siendo de las más relevantes la promoción del papel de la economía cultural, tanto como la consolidación y multiplicación de formatos académicos que apoyen a quienes desean transformar la creatividad en bienes y servicios comercializables.

Le conté a Ortiz Martínez de la ruta seguida por la UAM-Xochimilco para poder ofrecer el diplomado se llevará a cabo del 5 de marzo al 25 de junio en la División de Ciencias y Artes para el Diseño (CyAD). Tres momentos son cruciales. Hacia junio del 2009, se instala el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU); en agosto del 2010 se publica la obra colectiva Economía cultural para emprendedores. Perspectivas, y en abril de 2011 nace el Programa de Monitoreo en Economía Cultural.

La oferta que hacemos se integra por los siguientes módulos: I. Economía cultural, estructura sectorial y aparato productivo, que impartirá Carlos Lara; II. Creatividad y diseño de proyecto de empresa, con el gestor cultural Héctor Garay; III. Segmentos innovadores para emprendedores: Turismo cultural.

Diseño de productos, bajo la guía de la maestra Elena Catalán Roldán; IV. Plan de negocios y empresas, a cargo de la diseñadora gráfica y creadora de los innovadores Remedios mágicos, Guadalupe Gómez Sánchez; V. La Industria del entretenimiento, la cultura, el arte y los diseños, con los maestros J. Octavio Cuéllar Rodríguez, Elena Baptista y Armando Rodríguez, miembros de la CyAD, y VI. El consumo de la cultura, el arte y los diseños también impartido por J.

Octavio Cuéllar Rodríguez. Podrán participar tanto quienes tienen el interés de emprender un negocio o empresa cultural, como los que cuentan con una actividad empresarial en cultura. La inscripción se hará mediante el llenado del formulario de información general y con la presentación en una página de la idea de negocio o empresa cultural a emprender o en su caso, que describa la actividad productiva que se desempeña. El diplomado consta de 10 horas semanales: son 32 sesiones, 16 semanas y la suma de 160 horas. Se tiene un costo para alumnos de la UAM y otro para quienes lleguen de fuera.

De tan bajo, mejor les pido a interesados y curiosos se enteren al leer las bases. La universidad tiene claro que su ruta lleva a diferentes metas a mediano plazo y para lograrlas gestiona el acompañamiento de diferentes actores sociales. Una de ellas es lograr que los mejores emprendimientos del diplomado puedan acceder a fondos para su financiamiento. Otra, dar paso a la incubadora de empresas culturales.

Los interesados pueden recurrir a la maestra Ana Julia Arroyo Urióstegui, del Programa de Educación Continua de la CyAD, al tel. 5483-7136 o al correo [email protected] De igual forma, con quien esto escribe o con Virginia Laguna en el tel. 5483-7088 o también al correo [email protected] De las distintas fuentes de estudio e información a las que podrá acudir el alumno del diplomado, destaca el Programa Sectorial de Cultura de Oaxaca, hace horas presentado en el teatro Macedonio Alcalá.

La novedad para este tipo de instrumentos de planeación de la actividad de un gobierno radica en que el diagnóstico contiene un primer intento de caracterización del sector cultural oaxaqueño.

Se considera una propuesta de visualización, basada en el manual, que para la implementación de cuentas satélite en cultura, editó en el 2009 el entonces aún activo Convenio Andrés Bello. Más que una muestra científica se buscó un modelo que evidenciara tendencias. Saber de esta estructura sectorial hace claro el camino del emprendedor, del empresario cultural, como da sentido a la intervención de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, a cargo de Andrés Webster Henestrosa, a los ejes y programas de trabajo para el periodo que culminará en el 2016 el gobernador Gabino Cué.

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