Burhan Ozbilici es el autor de la fotografía que se distinguió este año con el premio World Press Photo. La imagen fue tomada tras el asesinato del embajador ruso en Turquía. Congela el momento en que el asesino Mevlüt Mert Altintas, junto al cuerpo de su víctima Andrei Karlov, que yace en el suelo de la galería donde se dio el atentado, grita que el acto fue una venganza por las víctimas en Alepo y Siria, al tiempo que invoca a Alá. El jurado del premio dijo de esta fotografía que: "Refleja la explosión de odio presente en nuestros días, y cada vez que la ves te sacude".