El foro Lecciones y maestros, IV Cita Internacional de la literatura en español inició ayer en Santillana del Mar, España, con un reconocimiento a los escritores José Saramago y Carlos Monsiváis, fallecidos este fin de semana.

El encuentro, que tiene lugar en el municipio de Cantabria, norte de España, fue inaugurado el lunes y concluirá el próximo miércoles, en donde será resaltada la obra del escritor mexicano Héctor Aguilar Camín y de los españoles Rosa Montero y Manuel Vicent.

El presidente de la Fundación Santillana, Ignacio Polanco abrió el encuentro con un minuto de silencio por la muerte del escritor portugués José Saramago, el viernes pasado, a los 87 años de edad y quien abrió las citas literarias Lecciones y maestros, hace cuatro años.

Destacó asimismo la pérdida del mexicano Carlos Monsiváis, el sábado, a los 72 años de edad, cuya obra es fundamental para conocer la realidad de México y quien resulta un escritor irrepetible.

El encuentro, organizado también por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP), está ideado para abrir un nuevo campo de reflexión literaria y pretende convocar, alrededor de los escritores invitados, a sus mejores lectores.

El espíritu de nuestra cita es la esperanzada y siempre infatigable certeza de que conservemos viva la cultura del libro , añadió.

Por su parte, el rector de la UIMP, Salvador Ordoñez, destacó la obra de los tres escritores a quienes se rinde homenaje.

Sobre Aguilar Camín apuntó que se trata del cronista más influyente del México actual, con una narrativa realista y marcado por la primera revolución social del siglo XX, la mexicana, que en noviembre próximo cumple 100 años de haberse gestado.

Expuso que en las obras de Aguilar Camín hay esperanza, amor, ternura y obstinación con el bien .

Desde 2007, el encuentro Lecciones y Maestros ha reconocido a destacados escritores en lengua española como Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Arturo Pérez Reverte, Javier Marías, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Angeles Mastretta y Luis Mateo Díaz.

Reconocimiento en la ciudad de México

La secretaria de Cultura local, Elena Cepeda, destacó en el Teatro de la Ciudad que podríamos decir sin equivocarnos que con la muerte de Carlos Monsiváis el rostro de la ciudad de México ha perdido los ojos que la hacían verse a sí misma en todo el abismo de su desigualdad y en toda la riqueza de sus tradiciones más entrañables .

La funcionaria cultural subrayó también que los mexicanos podemos decir que con la muerte de Carlos Monsiváis hemos perdido a un escritor extraordinario, a un crítico tenaz y agudo de las atrocidades del poder y a un orientador social, como lo ha calificado Elena Poniatowska .

Pero lo fundamental, agregó Elena Cepeda, es reconocer que con la muerte de Carlos Monsiváis hemos perdido su presencia física, sus palabras cotidianas, pero a la vez podemos reivindicar que nos ha dejado una ciudad, la ciudad de México que él construyó y que está en todos sus libros y todas sus frases .

A las palabras de la Secretaria de Cultura siguió la proyección, en el mismo Teatro de la Ciudad, de un video documental en el que los asistentes que colmaron el aforo del recinto pudieron observar el devenir de la existencia de Carlos Monsiváis, a través de una narración emotiva y sensible que lo mostró en toda su grandeza de intelectual y de ser humano que siempre fue.

Poco tiempo antes, el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón, aseguró que la ciudad de México no será la misma sin Carlos Monsiváis, quien nos formó, mostró y a veces nos acompañó .

Al rendir un homenaje a la obra y figura del coleccionista mexicano, ante sus cenizas colocadas en el centro del escenario del Teatro de la Ciudad, Ebrard dijo que junto con la obra escrita de Carlos Monsiváis queda para el mundo la enseñanza crítica y la reflexión.

Recordó que luego del Museo Nacional de Antropología, el Museo del Estanquillo es el más conocido del país.

A Carlos Monsiváis lo vamos a tener siempre y en esta ciudad, siempre estará su presencia enriquecedora , puntualizó el jefe de gobierno, quien antes de su intervención saludó efusivamente a la señora Beatriz Sánchez Monsiváis, prima del escritor y autor de numerosas novelas, ensayos y traducciones que en el último tercio del siglo XX dio a conocer al mundo el pulso de la ciudad de México.