Familias enteras presencian el desfile, que recorre nueve kilómetros entre las calles 5 de Mayo, avenida Juárez, Paseo de la Reforma hasta llegar a Polanco. Entre los asistentes al arranque del desfile estuvó el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, además de legisladores e integrantes del Gobierno de la Ciudad de México. Niños con rostros pintados gritan entusiastas ante el colorido desfile, mientras extranjeros asombrados trataban de captar con sus teléfonos o cámaras fotográficas las escenas que observaban en medio de la multitud.