La Secretaría de Cultura federal anunció la mañana de este martes que los Lineamientos para la Investigación Arqueológica en México, mismos que se hicieron públicos en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 24 de mayo ante la sorpresa y sin consenso de la comunidad de arqueólogos en el país, lo cual despertó su rechazo unánime al acusarlo de “punitivo”, “burocrático” y “vertical”, finalmente será suspendido, quedará sin efecto y se repondrá la vigencia de los Lineamientos emitidos en 2017, anunció la dependencia, “hasta en tanto no se genere un documento consensuado mediante los canales y mecanismos establecidos para tal efecto”.

“Con la finalidad de abrir un espacio de escucha de las inquietudes y propuestas que se han vertido por parte de la comunidad académica de la especialidad de arqueología, y de otras disciplinas que también participan en excavaciones, proyectos e investigaciones arqueológicas, y atendiendo a la necesidad de armonizar los Lineamientos con lo establecido en el Reglamento de la Ley Orgánica del INAH, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 24 de mayo pasado, la Dirección General del INAH ha decidido iniciar el procedimiento para suspender los efectos normativos”, anunciaron Cultura federal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a través de un comunicado.

No obstante, la Secretaría justificó que la formulación de los Lineamientos “surgió del análisis de la realidad arqueológica, no solo a nivel institucional, sino nacional e internacional”, pero reconoció que, como cualquier reglamentación, estos pueden ser debatibles y son sin duda perfectibles.

La comunidad de arqueólogos del país, con voceros fundamentales como Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor; Eduardo Matos Moctezuma, Profesor Investigador Emérito del INAH; Rosa María Reyna López, investigadora de la Dirección de Salvamento Arqueológico, y Bolfy Cottom Ulin, investigador de la Dirección de Estudios Históricos, entre otros, rechazó el documento de inicio por no haber sido considerados para su elaboración, pero además por tener “un marcado tono autoritario” y conferir al Consejo de Arqueología responsabilidades y facultades que, desde la perspectiva del gremio, centralizan el trabajo arqueológico, lo enturbian y establecen una política fiscalizadora.

El miércoles pasado, un número importante de investigadores del INAH y de otras instituciones especializadas en arqueología se reunieron para exigir de manera conjunta al antropólogo Diego Prieto Hernández, director del INAH, que retire dichos lineamientos y, además, las Bases para la integración del Consejo de Arqueología, mismas sobre las que el documento emitido por Cultura federal este martes no hace mención.