En 2003 edité y publiqué el libro Después del 11 de septiembre. Narrativa chilena contemporánea, antología de Poli Délano en la que reunió a 33 autores chilenos, de cuatro generaciones, para escribir el mismo número de cuentos sobre el golpe militar perpetuado por Augusto Pinochet tres décadas atrás. Ese año, junto con el escritor mexicano Leo Mendoza, viajé a Chile para presentar la obra en varias ciudades y, en el aeropuerto de Santiago, nos recogió Yuri Soria-Galvarro que, además de ser uno de los cuentistas más jóvenes del compendio, tiene una historia y literatura singulares.

De entrada, Yuri no nació en Chile, sino en Cochabamba, Bolivia, y es biólogo marino y buzo profesional. Tal vez el único de un país que no tiene mar. ¿Cómo puede ser posible?, fue lo primero que me pregunté en ése, su pequeño auto, en el que nos llevaba a las 11 de la noche a un asado de bienvenida, para, de inmediato, recordar una cita de de Jacques Lacan: El amor es aquello que no poseemos .

Luego me enteraría que nuestro anfitrión fue llevado desde niño a vivir a Puerto Montt y, ahí, a la entrada del la Patagonia chilena, es en donde se convirtió en amante de la mar y, parecido a esos viejos marineros que nunca pierden la nostalgia por contar aventuras y peligros, ya propios, ya ajenos, Soria-Galvarro escribe las suyas como cuentos y poemas que suelen hipnotizar a los lectores, que lo hace sentirse en un bar en el fin del mundo donde no hay mayor placer que escuchar dichas historias.

No por algo, cuando tres editores (de Chile, Bolivia y México) le coeditamos en 2006 Mar interior, Mario Delgado Aparain escribió de la obra de Yuri: Cada vez que terminaba de leer una de estas historias del extenso imaginario del Pacífico chileno (...) cerraba el libro y me quedaba pensando. (...) Y cada historia parecía continuar en mi propia imaginación como si se tratase de una novela no escrita. Pues cada vez que eso ocurre con un buen libro de cuentos, cada vez que el lector siente el deseo irrefrenable de continuar por sí mismo unos pasos más allá de la historia que acaba de leer, es que está frente a un gran narrador .

No por algo Eduardo Paz Soldán escribió: Los cuentos de Yuri Soria-Galvarro recuerdan de la mejor manera a los de Horacio Quiroga. Como el escritor uruguayo (...) nos relata historias de hombres al borde del mundo, en conflicto con la naturaleza fascinante y abrumadora que los rodea .

No por algo, cuatro editores (de España, Chile, Bolivia y México) decidimos editar y publicar por separado, pero de manera simultánea, su más reciente libro, Cuentos del Pacífico sur, del que Luis Sepúlveda apunta en el prólogo: Los personajes de los cuentos de Yuri Soria-Galvarro comparten recuerdos y vinos sin marcas ni denominaciones de origen, ?vinito no más’, del que baja por el buche, calienta y hace decir: ?estuve navegando por dos semanas’, o ?no sé por qué, acá no preguntamos sobre las razones de nuestro exilio’, o ?al final del verano nos despedimos sin promesas’, o ?se han acostumbrado a vivir en el territorio del puma, despertando con el canto del chucao, moviéndose por debajo de las quilas...’, a la manera de los grandes narradores australes como Francisco Coloane, siguiendo con fidelidad extrema la única voz posible para narrar el Sur del Mundo: la voz recia y acostumbrada a nombrar los elementos de la dicha efímera y el desastre omnipresente .

Cuentos del Pacífico sur, de Yuri Soria-Galvarro, quien también es ornitólogo y fotógrafo, se presentará el próximo sábado 28 de noviembre, a las 17 horas, en el Salón Mariano Azuela dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Los comentarios del libro correrán a cargo del escritor argentino Gustavo Marcovich y el autor de la obra.