El Festival Internacional de Cine de Cannes, que inicia mañana, está en correspondencia con las dificultades financieras que se viven actualmente, así como en temas como Irak y el terrorismo.

Muy esperada, "Wall Street 2", filmada por el norteamericano Oliver Stone 23 años después de la primera entrega, vuelve a incursionar en las entrañas del universo de las finanzas internacionales sacudido por la crisis bursátil.

Michael Douglas vuelve a ser "Gekko", el implacable operador, pero con mucho menos brillo: arruinado y recién salido de la cárcel.

La película se presenta fuera de concurso, como el documental estadounidense "Inside Job", de Charles Ferguson, narrado por Matt Damon, que analiza las colusiones entre bancos, hombres políticos y autoridades de regulación bancaria.

La crisis financiera es también el meollo de Cleveland versus Wall Street, película franco-suiza de la Quincena de Realizadores, manifestación paralela del festival. Ciudadanos de Cleveland llevan a los tribunales a los bancos de Wall Street que les despojan de las casas.

Y, claro, la violencia

La única representante de Estados Unidos en la competición, Fair Game de Doug Liman, aborda las justificaciones de la guerra en Irak siguiendo a una espía -inspirada en Valerie Plame, ex agente de la CIA desenmascarada por la prensa en 2003-- encargada de investigar la presencia de armas de destrucción masiva.

El británico Ken Loach sigue los pasos de dos amigos empleados como agentes de seguridad en Irak que arriesgan sus vidas en una ciudad arrasada por la violencia, en "Route Irish", título añadido a la competición a última hora.

La dolorosa historia franco-argelina es tema de dos películas candidatas a la Cámara de Oro: "Hors-la-loi" (fuera de la ley), de Rachid Bouchareb, sigue a tres hermanos desde los años treinta hasta la independencia de Argelia en 1962, y Des hommes et des dieux (los hombres y los dioses), de Xavier Beauvois, sobre el asesinato de los monjes de Tibéhirine en 1996.

En Carlos, Olivier Assayas describe una figura emblemática del terrorismo internacional en los años 70 y 80, Ilich Ramírez Sánchez, en una ficción de cinco horas y media de duración.

Inspiración política

La política inspira a los cineastas de esta 63 edición. Draquila, l’Italia che trema, de Sabina Guzzanti, denuncia la gestión del sismo de Aquila en abril de 2009 por el presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi.

En la competición, El éxodo: Sol engañoso 2, el ruso Nikita Mijalkov se interesa por Stalin; Autobiografía de Nicolae Ceausescu , fuera de concurso, relata el complejo itinerario del dictador rumano, desde su llegada al poder absoluto a su caída en 1989.

Por último, en 5xFavela, un grupo de cineastas jóvenes, coordinados por el veterano Carlos Diegues, hablan de las favelas donde han crecido, con la voluntad de derrumbar estereotipos.