Corea del Norte, según su agencia de información, realizó con éxito su primera prueba de una bomba de hidrógeno miniaturizada y anunció que había logrado un avance significativo en sus capacidades de defensa atómica, en un hecho que generaba alarma en Japón y Corea del Sur. El Servicio Nacional e Inteligencia de Corea del Sur detectó una explosión estimada de seis kilotones y un sismo de magnitud 4.8.