Viena, Austria. Tras un año intenso en el que ganó el festival de Eurovisión y actuó en el Parlamento europeo y las Naciones Unidas, la cantante barbuda Conchita Wurst está preparando un disco y asegura que no quiere convertirse en una vieja drag queen .

No hubo tiempo hasta ahora para grabar un disco porque tenía muchas invitaciones y muy buenas oportunidades que no me podía perder. Quería conocer a toda esa gente, hacer todas esas cosas , dijo la diva austriaca a un grupo de periodistas.

El disco, que saldrá a principios de año, tendrá un sonido más moderno, alejado del estilo James Bond de Rise like a Phoenix, tema con el que triunfó en Eurovisión.

Ha recibido ofertas de compositores de todo el mundo. Es fenomenal que la gente vea cosas en mi lo suficientemente interesantes como para enviarme sus creaciones. Porque esas canciones son como sus hijos , asegura.

Conchita Wurst, un personaje artístico creado por el cantante austriaco Thomas Neuwirth, encandiló a los europeos y a gente de todo el mundo con su victoria en Eurovisión, a pesar de la polémica sobre su sexualidad y su aspecto, que combinaba una barba negra con melena brillante y pestañas interminables.

Tras su triunfo, Wurst actuó en el Trafalgar Square de Londres, fue modelo para Jean-Paul Gaultier en la semana de la moda de París, e interpretó a un personaje en la versión alemana de la película Los pingüinos de Madagascar.

Aunque es consciente de que el éxito puede terminarse en sólo un segundo , reconoce.

No me veo como ?una figura política

Con su mensaje de tolerancia y contra la discriminación, Wurst se ha convertido en una embajadora de los derechos homosexuales. Y aunque ha actuado en el Parlamento europeo frente al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, insiste: No me veo como una figura política . Sólo quiero que se respete a todo el mundo. Esto no tendría que ser política, para mi no lo es. Una de las cosas más naturales en nuestra sociedad tendría que ser el respeto , asegura.