“Si ha de volver, esa persona verá la pasión con la que la he esperado”. Es el epígrafe de la cinta Noches de Julio, un texto de 1488 del poeta japonés, Sōchō, que advierte al espectador, con franca emotividad, sobre lo que está a punto de ver.

Julio, escuálido y escurridizo, es el mejor trabajador de una tintorería en una ciudad que se parece a la Ciudad de México. Su patrona, la dueña del negocio, parece compadecida con su personalidad abstraída y lo cuestiona con diplomacia. Ella y sus padres son prácticamente todas las personas con las que sostiene una conversación. Pero con sus padres las cosas nunca parecen terminar bien.

Julio tiene un hábito casi limítrofe. Gusta de colarse a las casas cuando los dueños no están, irrumpir en su intimidad, hurgar en sus pertenencias, recostarse en sus camas.

Andar y encontrarse

La historia da un vuelco cuando Julio conoce a Mara, una joven a la que, sin darse cuenta, ya se había topado en un par de ocasiones y que es similar a él: solitaria, que parece inmersa en una incesante búsqueda y que lo mira de una manera peculiar, como si supiera más de él que aquello que él sabe de sí mismo. Como la referencia cortaciana: “Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.

Un día Julio decide irrumpir en la casa de Mara: oler su perfume, tocar sus vestidos, mirar sus fotografías, recostarse en su cama a idealizar que la besa. Una noche decide espiarla y quedarse a dormir debajo de su cama, pero, para su sorpresa, cuando despierta se da cuenta de que Mara se ha convertido en el revés de su vida y lo hace dudar sobre quién realmente es el intruso en la vida del otro.

Referencias literarias

Tanto la guionista, Claudia Garibaldi, como el director, Axel Muñoz, construyeron a personajes y situaciones con varias evocaciones literarias. Cortázar es una de las más evidentes. Pero hay muchos más con las que el director quiso vestir su ópera prima.

“Claudia Garibaldi es quien sí quiso desde el guión marcar más las referencias de Cortázar; particularmente en el personaje de Julio. En esa dinámica de buscarse y no encontrarse entre Oliveira y la Maga, en Rayuela. El personaje de Glenda fue tomado de la actriz Glenda Jackson, que luego Cortázar tomó para uno de sus textos. Yo después le agregué otros guiños y referentes míos; tal es el caso de Marguerite Yourcenar (cuyo libro es un objeto referente de la cinta)”, asegura el director en entrevista.

Además confirma que los apellidos de Julio (Deniz Vicens) son también referencias literarias: Deniz como el seudónimo, Gerardo Deniz, que usó el poeta Juan Almela; y Vicens, por la autora Josefina Vicens, cuya segunda novela, Los años falsos, sirvió de inspiración para el realizador.

Distribución

Noches de Julio tuvo su premier mundial en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato. En octubre próximo se proyectará en Japón y después se buscará que en febrero o marzo del próximo año se exhiba en el circuito cultural del país, incluyendo la Cineteca Nacional.

“Conseguir levantar un proyecto es una de las cosas más complicadas que tiene el cine y que no te enseñan en la escuela. A mí me llevó cinco años, desde la escritura del guión hasta la filmación. Es un ejercicio de mucha paciencia y perseverancia. Verla terminada es una emoción. Es como cumplir un ciclo. Aunque todavía falta la proyección comercial, que es donde realmente se cierra el círculo”, concluye el director.