Tras considerar que la economía del mundo gira en torno a dicho estupefaciente, por lo que es la riqueza del orbe, el antropólogo Michael Taussig, autor del libro "Mi museo de la cocaína", la noche del martes que se necesita un recinto de este tipo.

Taussig dictó una conferencia en el Museo Tamayo, donde habló del contenido de su libro, en el cual hace un análisis antropológico del consumo y producción de la cocaína.

Publicado en 2004, el texto es un estudio sobre la cocaína, a la que califica como sustancia excitante cargada de seducción y maldad, y sitúa etnográficamente en la costa pacífica de Colombia.

Una obra escrita bajo la categoría que el antropólogo refiere como The Punk , una estructura basada en hacer filosofía a través del relato, estrategia que permite mantener el entusiasmo de la gente durante la lectura.

Para Michael Taussig, relatar sobre drogas y circunstancias extremas es adentrarse en comportamientos fuera del límite.

Además, aseguró que de los hechos surgen los relatos, tal y como lo hizo durante la conferencia, donde narró tres acontecimientos en torno a la venta de esta droga, y con los cuales reafirmó su postura antropológica.

Entre los relatos que refirió se encuentra un ejemplo del tráfico de cocaína en el territorio colombiano, en el que mujeres eludían el reten militar para cruzar la frontera al cargar sobre los brazos a niños.

Sin embargo, estos infantes se encontraban muertos y los llevaban consigo para pasar sin sobresaltos una gran carga de esa sustancia psicotrópica.

Mi museo de la cocaína es una mezcla de lo espectacular y perturbador de otro recinto de este tipo, que define la nación colombiana en su centro territorial, político y económico: El museo del oro.

Es precisamente este el lugar desde el cual Taussig empieza a construir su museo, porque si en el pasado fue el oro lo que construyó la política económica e historia de la nación sudamericana, hoy lo es la cocaína, con su brillo que hiede a transgresión .