Hay un elemento que unifica la tradición del Día de Muertos en México: la comida. Durante esta celebración se ofrecen en los altares los alimentos que más disfrutaban en vida aquellos seres queridos que ya no están.

De acuerdo con la cosmovisión ancestral indígena, un camino de flores de cempasúchil alumbrado con velas atrae a las almas de los difuntos hacia el mundo terrenal y las guía hacia el banquete, donde no pueden faltar los moles, el pan de muerto, los tamales, el champurrado, el chocolate, el arroz con leche, el dulce de calabaza y, por supuesto, el tequila y el mezcal.

Esta tradición de las ofrendas gastronómicas y los altares forma parte de la festividad que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial en 2003 y es la base que inspira a Clase Azul Spirits, la primera marca mexicana de destilados de lujo, para crear la serie Nuestros Recuerdos, de ediciones limitadas, que conmemorará el Día de Muertos cada año, del 2021 al 2025.

Clase Azul Tequila Día de Muertos Edición Limitada, que este año en particular se denomina Sabores, está inspirado en la gastronomía de esta celebración y debutó este lunes 18 de octubre con un lote de sólo 5,000 licoreras artesanales de lujo en todo el mundo.

“Este tequila está inspirado en los sabores y aromas del Día de Muertos, y nos recuerda que a través del sabor se evocan recuerdos: el objetivo era recrear la esencia de la gastronomía de esta tradición en un tequila añejo para que cualquier persona en cualquier lugar pueda vivirla”, dice Viridiana Tinoco, maestra destiladora de Clase Azul.

Explica que este ensamble se creó mezclando un tequila añejado durante más de 14 meses en barricas previamente utilizadas para whiskey americano con tequilas añejados en barricas de roble americano de primer uso, con tostados ligeros y medios.

La edición limitada Sabores presenta el primer tequila de Agave de Terruño (Single Estate Agave) de la marca, una práctica excepcional en el mundo del tequila, que consiste en que todo el agave utilizado para una producción se cosecha exclusivamente en un solo campo.

Así, el agave azul que se usó para la elaboración de este tequila proviene de una montaña en Los Altos de Jalisco llamada Cerro de Viboreo. “Además de estar ubicada entre los restos de una civilización antigua, el área tiene condiciones especiales de suelo y clima que dan como resultado un agave con un perfil de sabor único”, señala la especialista.

Con sus fragantes aromas, sabores complejos y color ámbar, este añejo es una experiencia verdaderamente única. En sus aromas hay piel de naranja confitada, pera dulce, roble tostado, vainilla y crema de caramelo. En sus notas resaltan los sabores de coco dulce, clavo, café, almendras tostadas y toques de chocolate. Estos perfiles de aroma y sabor se inspiraron en recetas típicas preparadas para la celebración del Día de Muertos como el chocolate caliente y el arroz con leche.

La edición especial Sabores viene envasada en una licorera color negro hecha a mano, en acabado mate, que da la impresión de ser una hermosa urna funeraria.

Un festín de catrinas disfrutando de las comidas más representativas de esta tradición luce estampado en dorado en el contorno de la licorera, mientras que en el centro, una pieza de repujado bañada en oro exhibe tres calaveras y un pan de muerto, que simboliza la tradición culinaria de la festividad.

El toque final es el símbolo de una icónica planta de agave, bañada en oro, que adorna el cuello de la licorera para esta edición limitada.

La serie Nuestros Recuerdos debuta con la edición Sabores y en las próximas ediciones los temas de inspiración serán otros aspectos mágicos del Día de Muertos: Aromas, Colores, Música y Recuerdos.

Las licoreras de esta serie de Día de Muertos se convertirán en piezas imprescindibles para los coleccionistas, así como para aquellos que tienen un profundo aprecio por la riqueza cultural y artesanal de México.

francisco.deanda@eleconomista.mx