El escritor argentino Ernesto Sabato celebró hoy sus 99 años de edad con el recibimiento del Premio 'José Hernández', otorgado por el gobierno de Buenos Aires, en agradecimiento a su aporte a la cultura nacional.

Sabato, uno de los escritores más importantes que ha tenido el país sudamericano, no pudo recoger el galardón debido a que, por su avanzada edad, ya prácticamente no sale de su casa, pero estuvo representado por su hijo Mario y sus nietos.

El premio 'José Hernández' reconoce a personalidades del arte y la cultura que identifican a Argentina en el mundo, y en esta ocasión se decidió rendir un homenaje al autor de 'Sobre héroes y tumbas' y 'El túnel', merecedor del Premio Cervantes en 1984.

Nacido el 24 de junio de 1911 en Buenos Aires, Sabato se coloca en el umbral del centenario de vida convertido en un personaje polémico por las posiciones políticas que asumió a lo largo de su vida, pero sobre todo, admirado gracias a su obra literaria.

El autor, décimo entre 11 hermanos, estudió Ciencias Físico Matemáticas y durante la universidad comenzó una incipiente carrera política que lo llevó a ser electo como secretario general de las Juventudes Comunistas.

Luego de viajar a la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Sabato se desencantó del comunismo y volvió a Argentina para doctorarse en Física, después de lo cual se trasladó a París para trabajar en el Laboratorio Curie.

Una asumida 'crisis existencial' que, como tal, nunca ha quedado del todo clara, empujó a Sabato a abandonar la ciencia y abrazar las letras, en una carrera que inició con reseñas literarias en la mítica revista 'Sur'.

En 1945 publicó su primer libro, 'Uno y el universo', pero fue tres años más tarde, con la aparición de 'El túnel', que logró atraer la atención de la crítica mundial gracias a una novela que hasta ahora ha sido traducida a 13 idiomas.

'Sobre héroes y tumbas', publicada en 1961, terminó por ubicarlo como uno de los grandes novelistas de América Latina, y al igual que su siguiente obra, 'Abaddón el exterminador', le valió premios en Francia, Italia, España, Colombia e Israel.

'Hubo un altísimo grado de comprensión y respeto mutuo', anunció Sabato el 19 de mayo de 1976 al término de una reunión de intelectuales, entre ellos Jorge Luis Borges, con el dictador Jorge Rafael Videla, lo que le valió reclamos que aun hoy se replican.

Ya en democracia, el ex presidente Raúl Alfonsín abonó la reivindicación del autor al pedirle que encabezara la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas que documentó los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Después de recibir el Premio Cervantes, en 1984, Sabato se consolidó como una de las figuras imprescindibles de la literatura mundial, aunque, paradojas de la vida, hace ya cinco años que los médicos no lo dejan escribir