Como parte de los Foros Universitarios La UNAM y los desafíos de la nación se llevaron a cabo dos mesas de discusión en torno a la ciencia, tecnología e innovación (CTI), en las que actores importantes para este rubro en nuestro país visualizaron los cambios necesarios para funcionar y que este encuentro sea un primer paso para la transformación.

En la mesa La conducción y la vinculación de CTI , en la que participó Enrique Cabrero, director general de Conacyt, uno de los principales anuncios fue escuchar que las acciones que implementará esta institución en lo que resta del sexenio estarán dirigidas a blindarlo de los vaivenes sexenales que rigen la vida política del país.

También se promoverá que la institución tenga una mayor autonomía, al buscar que el nombramiento de su director sea por ocho años. Asimismo, que la institución tenga un plan de trabajo de 30 años avalado por el Congreso, empresarios, academia, sociedad y gobierno, y cuente con una cláusula de gradualidad en su presupuesto que signifique que siempre se le asigne más y no menos.

Cabrero agregó que ante las decisiones de política nacional, el sector de CTI debe ser inteligente en momentos de austeridad eso es compartir infraestructura, capacidades y fomentar la movilidad de investigadores. Necesitamos que los laboratorios sean instalaciones compartidas por instituciones, por grupos y así poder crecer más sin necesidad de hacer inversiones redundantes .

Mientras que en la otra mesa, titulada Las áreas de oportunidad en CTI , Joaquín Ruiz, investigador de la Universidad de Arizona, puso el acento en el tema de innovación al asegurar que hace falta construir ecosistemas en este rubro a través de una política nacional, capital de riesgo, incubadoras y educación.

Dijo que este modelo aplica en lugares como Silicon Valley, Stanford, MIT, considerados ecosistemas de innovación donde la educación y sus instituciones son el centro de estos modelos, ya que las propias universidades cuentan con un ambiente de innovación y hay claros ejemplos de que funciona la gran mayoría de la gente que se atreve a hacer innovación son los estudiantes de licenciatura, como son los casos de Facebook y Microsoft . Por ello, sugirió para México crear un currículum que sea inter y trans disciplinario, que se enfoque a temas importantes del país o del mundo.

Sobre el tema, Alejandro Ádem, de la Universidad de Columbia Británica, habló de la vinculación de los sectores de CTI y la importancia de su impacto económico en la sociedad, describió que el objetivo de la innovación es aplicar los conocimientos científicos para tener resultados.

También reconoció a la educación como elemento fundamental para que el proceso de captación de talento se dé, si no existe un buen nivel educativo entre la mayoría de la población, los beneficios serán desiguales. La promoción de la ciencia es fundamental, la ciencia debe ofrecer oportunidades, nunca una barrera .

Por último, Jana Nieto Karam, representante de 3M México, coincidió con los ponentes en que la innovación es global y que las empresas deben estar convencidas de la importancia de invertir en la investigación.

Julia Tagüeña, directora adjunta de desarrollo científico del Conacyt, aseguró que las problemáticas que se escuchan de manera frecuente en nuestro país son áreas de oportunidad, como las energías renovables, la mecánica cuántica y nanomateriales , que en su opinión darán posibilidades tecnológicas insospechadas. Tenemos una oportunidad y una fortaleza porque contamos con una gran masa crítica .

Recordó que México ha participado de grandes proyectos, como el Colisionador de Hadrones y el Telescopio Milimétrico, lo que nos ha integrado a proyectos de frontera.

Le siguió el investigador de la Universidad Libre de Berlín, Raúl Rojas, quien hizo un llamado a adelantarnos y preguntarnos sobre lo que ocurrirá del 2020 al 2030 en el tema de inteligencia artificial.

En videoconferencia dijo que propuestas importantes deberían llegar a nuestro país en esta materia, como la creación de un centro de inteligencia artificial, un plan de acción a largo plazo en el campo de las tecnologías de la información y buscar que la industria invierta un mayor porcentaje a la investigación de estas áreas.

En la mesa dos, Luis Enrique Sucar, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, abonó a este punto diciendo que la inteligencia artificial es fundamental para resolver problemas en salud, educación, seguridad, energía y rehabilitación.

Explicó que en México algunos de los retos consisten en entender qué es la inteligencia y así crear y desarrollar sistemas inteligentes. Propuso cambiar la enseñanza de computación a nivel medio superior, fortalecer e impulsar la investigación en computación e inteligencia artificial, y promover y facilitar la transferencia de tecnología y generación de empresas.

María Elena Medina Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría, cerró la mesa Las áreas de oportunidad en CTI hablando de los desafíos en su área, considerada uno de los retos del futuro, pues incide en la baja productividad de un individuo y no es atendida correctamente. En el país hay casi 7 millones de personas que padecen depresión, sin embargo, sólo se le asigna 2.2% del presupuesto público.

Los Foros Universitarios La UNAM y los desafíos de la Nación continuarán este mes para tocar temas como democracia, derechos humanos, migración, política exterior, educación, desarrollo económico, energías limpias, cambio climático, entre otros.

nelly.toche@eleconomista.mx