En lo que va del año, el sector bancario de Europa ha provocado una sacudida en el mercado bursátil y arrastrado a sus respectivas bolsas a mínimos incluso del 2003, tras el desplome en los títulos de los bancos más importantes del sector, despertando temores de una nueva crisis, como la desatada tras la quiebra del banco Lehman Brothers en el 2008.