La apuesta por una 35 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en modo presencial y el proceso creciente de digitalización social, fueron los temas que marcaron el inicio de una semana académica en la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac Ciudad de México dedicada a la industria del entretenimiento.

Ernesto Piedras Feria, director de Nomismae Consulting, especialista en economía e industrias culturales, reveló que los mexicanos invertimos ochenta veces más en servicios de telecomunicación que hace tres décadas, lo que nos convierte en una “nueva especie”: el homo telecom.

“Y esa cifra (que no incluye equipos) no es para hablarnos más o estar mejor comunicados, sino principalmente para descargar contenido de entretenimiento”, dijo, al dictar la conferencia de apertura “El homo telecom y el futuro del entretenimiento” de la XI Semana de las Industrias del Entretenimiento que se desarrolla desde este lunes en formato virtual hasta el viernes 23 de abril y que reúne en sus canales de difusión a los personajes detrás de las distintas industrias creativas.

Piedras detalló que en 1991 el gasto anual promedio era de 111 pesos, mientras que en 2020 la cifra se ubicó en 8,726 pesos. También apuntó que el perfil de “ciudadano electrónico” se ha democratizado en los últimos años y que la pandemia de Covid-19 significó un “empujón” en esta tendencia global.

Hoy, los porcentajes de la población mexicana con acceso a internet móvil que se ubica en los deciles con ingresos medios y bajos (C, C-, D y E) se ubican entre 66 y 87 por ciento. Mientras que en lo que se refiere a telefonía móvil la cobertura se ubica entre 92% y 104%, es decir la mayoría tiene por lo menos una línea telefónica o dos; por lo menos 68% hasta 88% declaran tener un smartphone, y al mes de abril de 2021, 72% de esos teléfonos son de gama media o alta.

El especialista refirió que la industria del entretenimiento está viviendo una transformación a pasos agigantados, que incluye la reconversión de las industrias musical y editorial, el crecimiento de las OTT, los videojuegos, entre otros, y actualmente las industrias culturales y creativas aportan 5.09% al PIB, y se ubican como el tercer o cuarto sector en importancia dentro de la economía, por arriba de la industria textil, la industria automotriz o la actividad agropecuaria.

La FIL Guadalajara prevé que el encuentro será presencial

Por otra parte, la apuesta de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), de cara a su edición 2021, prevista del 27 de noviembre al 5 de diciembre, sigue siendo por la presencialidad con dos sedes, la Expo Guadalajara y el Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara, justo como se consideró para la versión del año pasado, misma que finalmente tuvo que emigrar en su totalidad al terreno digital.

Así lo anticipó Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL Guadalajara, durante la conferencia “Los retos de las ferias del libro ante la pandemia”, en la semana organizada por la licenciatura en Dirección de Empresas de Entretenimiento de la Universidad Anáhuac México.

“¿Cuál es el futuro de la feria? No lo sabemos, pero hay muchas posibilidades, gracias a como está el esquema de vacunación en distintas partes del mundo y nuestro país, de tener una feria presencial este año, pero también acotada, pasada por todos los protocolos sanitarios. Muy probablemente vamos a tener un espacio alterno en el Centro Cultural Universitario, en el área metropolitana de la feria. Será un apéndice de la feria al aire libre, para tratar de que el público tenga dos espacios”.

El mercado presencial es insustituible

Frente a la comunidad universitaria y público en general, la editora repasó las vicisitudes que la organización de la FIL Guadalajara afrontó a lo largo del año pasado.

“Vivimos un año en el que fuimos una especie de campo experimental como humanidad. Porque lo que vivimos fue un experimento, no sabíamos lo que íbamos a vivir y en muchos sentidos nos sentíamos como conejillos de indias”.

En los nueve días de feria virtual se pudieron impulsar un poco más de 300 actividades contra las 3,000 de un año sin pandemia.

Y si bien la directora la evaluó como “una edición muy exitosa”, con un alcance directo de cinco millones de personas que se conectaron desde 80 países a través de las distintas redes sociales de la FIL  y de aliados, la de 2020 fue prácticamente una feria sin ingresos, por lo que reconoció el carácter insustituible de la feria como el más importante aparador de las letras en nuestra lengua, pero además espacio para un amplio mercado de profesionales de Estados Unidos, Europa y cada vez más de Asia, interesados no solo en la compra de libros sino de derechos de traducción, cuya presencia detona un flujo monetario imposible de calcular por su magnitud.

Reiteró que si bien la feria buscará ser totalmente presencial, siempre y cuando las condiciones así lo permitan, no se soslayarán las bondades de lo digital: “queremos regresar 100% a los presencial sin olvidarnos de tener una parte híbrida”.

En el centenario de Augusto Monterroso

La directora de la FIL adelantó que el próximo 23 de abril, en ocasión del Día Mundial del Libro, se celebrará un maratón de lectura dedicado al escritor guatemalteco Augusto Monterroso (21 de diciembre de 1921), en el año del centenario de su natalicio.

Tito Monterroso, autor del famoso microrrelato “El dinosaurio”, fue Premio FIL de Literatura en 1996 y Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2000. Murió el 7 de febrero de 2003 en la Ciudad de México, donde vivió desde 1956.

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