El año 2013 será para el mundo de la música clásica alemana el de Richard Wagner (22 de mayo de 1813-13 de febrero de 1883), pues se cumple el bicentenario del nacimiento del genial y polémico compositor, así como los 130 años de su muerte.

En este marco, se han preparado toda una serie de eventos musicales, programas culturales, documentales y conferencias que atraerán miles de turistas.

Los eventos principales se centrarán en las ciudades de Leipzig, donde el compositor nació, tal y como en la ciudad de Bayereuth en la Alta Baviera, donde construyó su teatro y su éxito profesional.

Será Christian Thielemann, uno de los más destacados intérpretes wagnerianos contemporáneos, quien dirigirá el concierto especial en el mismo día del aniversario el 22 de mayo en Bayereuth sobre la música de "La fiesta de amor de los apóstoles".

Se trata de una obra representada en raras ocasiones que es para coro masculino y orquesta, compuesta en 1843, y que trata el tema cristiano del Pentecostés (descenso del Espíritu Santo).

Siempre en Bayereuth, en el marco del festival anual de verano, que es la cita más esperada por parte de los amantes del compositor, se estrenará una nueva versión de la tetralogía de "El Anillo del Nibelungo".

Será puesta en escena por el provocador Frank Castorof y bajo la dirección musical del ruso Kirill Petrenko.

En la ciudad natal de Wagner se pondrán en escena sus obras tempranas, entre ellas "Rienzi", su primera ópera representada exitosamente, tal y como "La Prohibición de Amar" y "Las hadas".

Aún así también el resto de Alemania está involucrado en la conmemoración: en la Staatsoper de Berlín, en colaboración con el Teatro de la Scala de Milán, tendrá lugar la puesta en escena del "Anillo" bajo la conducción del director israelí Daniel Barenboim.

En la capital alemana se estrenará en marzo el "Crepúsculo de los dioses" con la puesta en escena de Guy Cassiers y los solistas Irene Theorin y Ian Storey.

Asimismo, en el grandioso teatro Semperoper de Dresden se estrenará una nueva producción de "El Holandés Errante", un obra de 1843 que se considera de su "periodo medio" y que también representa una de sus primeras "obras maestras", según los expertos.

Se trata pues de una obra romántica en tres actos que se basa en las "Memorias del señor de Schnabelewopski", del escritor alemán Heinrich Heine.

El aniversario de Wagner será también una ocasión para Alemania para reflexionar sobre uno de los intelectuales más controvertidos de la historia moderna del país.

Wagner fue, además de compositor, también un escritor de éxito y un personaje rebelde y revolucionario que apoyó en su juventud ideales anárquicos y que sin embargo terminó siendo extremadamente católico y antisemita.

Escribió una obra controvertida titulada "El judaísmo en la música", donde atacaba a sus contemporáneos músicos judíos y deploraba lo que consideraba "la judaización del arte moderno", además de acusar a los judíos de ser un elemento dañino y extraño en la sociedad alemana.

Justamente por sus ideas antisemitas fue el compositor preferido de Hitler en la Alemania nazi y durante muchos años su música fue tabú en el Estado de Israel. Fue precisamente Barenboim quien rompió con esta tradición y rescató la música genial del compositor, más allá de sus ideas.