Desde hace 17 años, en diciembre, Gerardo de la Torre, Leo Mendoza y yo convocamos a un Concurso Internacional de Cuento Navideño, Súbito, Breve y Electrónico. En cada ocasión proponemos un tema y solemos recibir montones de cuentos de diferentes países y, en los primeros días de enero, nos reunimos para deliberar quienes serán los ganadores y citamos a los concursantes en alguna cantina de la ciudad de México para entregar los reconocimientos (diplomas) y los premios (botellas de whisky, vino y tequila, y libros).

La intención del certamen no es otra que celebrar nuestra amistad por medio de la literatura e iniciar el año dando obsequios a quienes asisten a la fiesta de premiación. Así, en caso de que alguno de los galardonados no vaya a la ceremonia, le mandamos su diploma vía electrónica, mientras que su botella y libros pasan al siguiente galardonado.

En la XVII edición del Concurso, el tema propuesto fue Navidad en Ayotzinapa y, el texto ganador le correspondió a Vivos, de Alain Derbez, presente en la ceremonia; el segundo, La voracidad de las tinieblas, de Alberto Huerta, en tanto que Navidad en Ayotzinapa, de Carmen Santamaría, obtuvo el tercer puesto. Sin embargo, como ni Huerta ni Santamaría asistieron a La Valenciana, sus premios los recibieron Benjamín Troyce y Leticia Maldonado, cuyos trabajos ganaron la primera y la segunda menciones honoríficas, respectivamente.

Aquí, por razones de espacio, sólo voy a publicar los cuentos súbitos de Alain Derbez y Alberto Huerta.

Vivos

...

Shhh...

¿Qué?

Ese ruido ahí...

¡Son pasos!... ¡Vienen!

La voracidad de las tinieblas

...se desloman

en la voracidad de las tinieblas

José Emilio Pacheco

En Ayotzinapa, un pequeñísimo poblado como muchos perdidos en lo alto de la sierra, en la Nochebuena del 2014, no llegó el Niño Dios ni Santa Claus; tampoco se pusieron los nacimientos, con su pesebre, el buey y el burro, José y María, el ángel y el diablo, todo en medio de heno y musgo, los pastores con sus ovejas, la estrella de Belén, Melchor, Gaspar y Baltazar, los Reyes Magos, montados en un elefante, un caballo, un camello, un lago simulado con un espejo, con patos y peces... ni los arbolitos de Navidad, cuajados de esferas y luces parpadeantes, ni hubo posadas: En nombre del cielo / os pido posada / pues no puede andar / mi esposa amada /... y bolos con cacahuates, confites, cañas, colaciones, tejocotes, galletas jarochas y betunadas, naranjas... Sus escasas calles no las recorrieron los niños cantando villancicos... Esta noche es Nochebuena / noche de comer buñuelos / noche de luna / noche de estrellas / para los niños buenos /... No, el pequeño caserío de Ayotzinapa permaneció a oscuras, en tinieblas...