Con cintas o pañuelos negros sobre los ojos, a unos minutos de las seis de la tarde de este viernes, un cuantioso grupo de mujeres feministas se reunió en la explanada de la Expo Guadalajara, donde se lleva a cabo la Feria Internacional del Libro de Guadalajara para ejecutar el performance “El violador eres tú” ante el público que esta tarde asistió al encuentro librero más importante de Iberoamérica.

“El Estado opresor es un macho violador”. “El Estado no me cuida, me cuidan mis amigas”. “El violador eres tú”. “No están solas, aquí está su manada". “Saquen sus rosarios de nuestros ovarios”. “Alerta feminista por América Latina”. “Arriba los hombres, abajo los machos”.

Esas fueron algunas de las consignas que las reunidas en este punto de la sede del encuentro internacional en la capital jalisciense. La ocasión también convocó a gran parte de la prensa que se encontraba al interior.

Prácticamente la totalidad de las participantes de este acto de manifestación en contra del clima ascendente de violencia de género en el país portaba el distintivo pañuelo verde que meses atrás se hiciera popular en la pugna por la aprobación de una ley de aborto seguro y gratuito en Argentina y que después se convirtiera en distintivo de los distintos actos públicos del continente.

En los pasillos de la FIL también era evidente el acto de protesta feminista, con gran parte de las mujeres que la recorrían portando los mismos distintivos.

El acto público obligó a los organizadores del evento a interrumpir el acceso principal a la Expo Guadalajara, lo que obligó a las participantes a permanecer en la parte exterior y, desde ahí, hacerse escuchar.

Algunas de ellas portaban carteles aludiendo a las reacciones de indignación por las pintas en monumentos públicos durante las marchas feministas de las últimas semanas, sobre todo, en la Ciudad de México. “Al carajo su patriotismo”, gritaban algunas de manera espontánea. Otras de las participantes de este movimiento portaban algunos carteles al respecto. “Me disculpo ante la dolida sociedad por los monumentos que murieron al ser brutalmente penetrados sin su consentimiento hasta desgarrarles las entrañas”, decía una de estas pancartas.

Una hora más tarde, el contingente fue recibido en la Expo Guadalajara para ejecutar el mismo acto al interior de la feria, en el espacio que divide las secciones Nacional e Internacional, ante la mirada de los visitantes.

En este sitio, el contingente fue aún más numeroso. Las participantes se contaban por cientos, quizás miles; formaban líneas varias de hasta 20 metros de largo y eran custodiadas por mujeres de seguridad de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Ahí tuvieron oportunidad de ensayar un performance con algunas variantes para aprovechar la palestra del encuentro literario. Las variantes de la letra se pensaron para evidenciar los casos de acoso en instituciones como la Universidad de Guadalajara (UdeG), organizadora del encuentro literario. “El macho violador también es profesor”, fue una de las consignas agregadas al canto de las activistas, a las que se les unían las mujeres que pasaban por aquellos pasillos.

Después del acto de protesta, el numeroso grupo se dispuso a recorrer los pasillos del encuentro literario para lanzar más consignas e invitar al resto de la gente a no ser indiferente antes los casos de violencia de género.

“Señor, señor, no sea indiferente: se mata a las mujeres en la cara de la gente”. Para este momento, el grupo desbordaba los pasillos de la feria, se hacía escuchar varios corredores a la distancia. No había manera de no hacerse notar. “If you are a turist, please know that our goverment protects murderers and rapists to keep you coming” (Si eres turista, por favor entérate que nuestro gobierno protege asesinos y violadores para que no dejes de venir), decía la pancarta que portaba una de las mujeres que lideraba el contingente. La FIL se tiñó de verde.

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