México cuenta con 189 zonas arqueológicas abiertas al público en todo el país, 121 museos, 59 monumentos históricos con declaratoria, decenas de miles de monumentos históricos catalogados y registrados, 34 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, 72 bibliotecas y nueve fondos conventuales bajo la custodia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Muchos de éstos localizados en entornos rurales y contextos urbanos expuestos a diversos factores naturales y antrópicos que los afectan tanto en la integridad física de los inmuebles como en el patrimonio que albergan.

México es afectado de manera recurrente por ciclones tropicales, sismos, incendios y otros fenómenos. por ello se convocó al Encuentro Internacional de Protección del Patrimonio Cultural en Emergencias, “un encuentro anual, que en esta esta edición cobra especial relevancia, por estar a unos días de cumplir un año del sismo del 19 de septiembre del 2017”, dijo en entrevista José María Muñoz Bonilla, coordinador nacional de Centros INAH. además, “son lugares que vinculan a la sociedad, que dan sentido de pertenencia y en torno a los lugares se gesta y coordina la población”.

Después de este sismo, en 11 entidades de la República el patrimonio cultural sufrió daños, “más de 2,000 inmuebles fueron afectados; hasta ahora, 500 ya han sido atendidos de manera total y los demás siguen en proceso”.

El funcionario explicó que estos sismos también trajeron como experiencia intervenciones no adecuadas o afortunadas en el pasado, “con este fenómeno se está analizando el tipo de intervención específica, pues cada inmueble es como un paciente”.

Muñoz destacó la importancia de un enfoque de prevención más que de restauración “estamos empeñados en tratar de desarrollar esta cultura y tenemos que seguir profundizando en acciones preventivas”.

Agregó que de esta reunión, que se lleva a cabo del 11 al 13 de septiembre en el Museo de Antropología, también salió una propuesta para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público pudiera establecer un programa que contemplara acciones preventivas en inmuebles históricos y bajo custodia en los diferentes órganos de gobierno. También destacó la mejora en la comunicación con el clero, que también tiene bajo su custodia parte importante del patrimonio cultural. Aunque señaló que la comunicación todavía tiene que mejorar con el propósito de dar mantenimiento preventivo a los templos.

Comunidad más preparada

Óscar Zepeda Ramos, director de Análisis y Gestión de Riesgos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), opinó que México es un país sujeto a una gran cantidad de fenómenos y en términos de prevención se ha avanzado mucho,“por ejemplo, el PrevINAH, es un instrumento interesante, con muchos años y consolidado que ha permitido salvaguardar el patrimonio cultural en general”. Dijo que comparando con países como Japón y Chile, que son altamente sísmicos, México tiene un buen instrumento normativo, leyes y programas que permiten un buen avance en materia de reducción de riesgos.

“Básicamente los eventos siempre son los mismos; estos fenómenos siempre se dan de improviso y llegan a afectar al patrimonio cultural, pero lo que hemos mejorado mucho es la coordinación interinstitucional y el instituto lleva muchos años trabajando en medidas de prevención”, indicó el ingeniero civil de formación y agregó “los fenómenos lo que hacen es tirar lo que está mal construido, pero también lo vemos como oportunidades para mostrar que lo que está bien hecho, construido y reforzado, no tiene ningún daño. El año pasado sí se tuvieron daños en edificios históricos, pero estos fueron menores comparados con la magnitud del evento”.

Explicó que junto con el Cenapred, se tienen herramientas e instituciones importantes, como el Atlas Nacional de Riesgos, la Escuela Nacional de Protección Civil y la Comunicación del Riesgo, “éstos han fungido un papel fundamental para que la población en general y autoridades locales cuenten con herramientas para saber qué hacer antes, durante y después de un evento”.

Sobre nuestras debilidades como país, explicó que el Atlas mapea los fenómenos que se presentan en territorio nacional, pero es necesario trabajar a mayor detalle en todos los municipios y localidades del país para tener un mapeo más preciso “esto se va logrando con el tiempo; por lo pronto, México cuenta con una plataforma que no se tiene en otros países y en la medida en que se avance en el conocimiento de los fenómenos, se estará mejorando; es un proceso permanente de actualización y no podemos bajar la guardia”, concluyó.

Este año, el encuentro convocó a especialistas de Italia, Estados Unidos, Chile, Puerto Rico, entre otros.

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