El descubrimiento de un conjunto de canales hídricos debajo del Templo de las Inscripciones del sitio arqueológico de Palenque pone a discusión varias hipótesis planteadas por arqueólogos e investigadores, desde hace más de 60 años, sobre la razón de la ubicación de la tumba de Pakal, uno de los más importantes gobernantes de la cultura maya.

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La revaloración de los descubrimientos arqueológicos nos permite no sólo conocer más sobre las culturas que habitaron el territorio que ahora ocupa nuestro país antes de la Conquista española, sino que nos permite llegar a conclusiones más precisas sobre los modos de vida y la organización social de estas culturas prehispánicas.

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Para que te adentres en el conocimiento de los vestigios que dejaron las culturas precolombinas, estos son 6 descubrimientos arqueológicos mexicanos que querrás conocer:

1. Huehuetéotl, dios del fuego

En la cima de la Pirámide del Sol, dentro de la zona arqueológica de Teotihuacan, Estado de México, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraron, a principios del año 2013, una representación de Huehuetéotl, dios del fuego o dios viejo, que junto con dos estelas completas de piedra verde y una más incompleta, debieron funcionar como ornamento del templo que culminaba la edificación. Esta investigación indica que, hace más de un siglo, cuando Leopoldo Batres, pionero de la arqueología moderna en México, apuntaló la Pirámide del Sol, sólo cubrió la cima, sin haber profundizado antes en la excavación de esta área.

2. Chactún, la ciudad perdida de los mayas

A mediados del 2013, investigadores encabezados por el arqueólogo Ivan Sprajc descubrieron los vestigios de una ciudad a la que denominaron Chactún (Piedra Roja o Piedra Grande), que se encuentra al norte de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, en Campeche, y que data de los años 600 a 900 dC. De acuerdo con el equipo de arqueólogos que realizó el hallazgo, esta ciudad era el centro rector de una región de más de 3,000 kilómetros cuadrados y está conformada por tres conjuntos en los que se ubican distintas construcciones piramidales, así como dos juegos de pelota y sobre todo, una gran cantidad de estelas y altares que sugieren la importancia que tenía el complejo para las comunidades que habitaban a su alrededor.

3. Naia, esqueleto encontrado en Tulum

De acuerdo con información de Manuel Lino, en el año 2007, un equipo de buzos del Proyecto de Espeleología de Tulum (PET) encontró en el sistema de cavernas Sac Actun una fosa a 40 metros de profundidad a la que llamaron Hoyo Negro, debido a que la luz del Sol no podía llegar hasta ella, a pesar de la afamada claridad de las aguas del Caribe mexicano. No obstante, el descubrimiento más relevante dentro de esta investigación fue publicado por la revista Science, en el 2104, y se trata del hallazgo de un esqueleto de entre 12,000 y 13,000 años de antigüedad, el más antiguo en el continente americano, al que llamaron Naia, el cual revela la evolución de los primeros habitantes del continente después de la migración desde Asia hacia América a través de lo que entonces era el Puente de Tierra en Bering.

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El descubrimiento del gran Tzompantli

4. Huey Tzompantli de Tenochtitlan

A mediados del 2015, en el predio ubicado en la calle República de Guatemala 24, el equipo del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del Templo Mayor de Tenochtitlan realizó el hallazgo del Huey Tzompantli que, de acuerdo con Eduardo Matos Moctezuma, se trata de la estructura en la que los mexicas exhibían las cabezas de sus adversarios caídos, así como de los perdedores en el juego de pelota. Según el director del PAU, Raúl Barrera, la estructura del principal Tzompantli de Tenochtitlán se encuentra justo frente al templo dedicado a Tláloc y a Huitzilopochtli, como se ilustra en el Códice Matritense, lo que corrobora la veracidad de las fuentes históricas que se originaron después de la Conquista española.

5. El paisaje lunar de Teotihuacán

A partir de una vista aérea de la Plaza de la Luna, en Teotihuacan, Estado de México, arqueólogos del INAH descubrieron lo que podría ser una representación de un paisaje lunar, con cráteres y fosas, en cuyo interior se hallaron a su vez estelas de piedra verde. Nos encontramos frente a un nuevo ombligo de la ciudad, frente a un nuevo centro cósmico , afirmó Verónica Ortega, directora de este proyecto arqueológico. Varios grupos de investigadores, entre arquitectos, arqueólogos y antropólogos, están dedicados a descubrir los misterios que esconde la Estructura A de la Plaza de la Luna, por lo que los trabajos perduran hasta la fecha.

6. El camino de agua de Pakal

Después de haber descubierto, mediante estudios de georradar, anomalías debajo del Templo de las Inscripciones en la ciudad maya de Palenque, en Chiapas, apenas hace unos días se reveló la razón de la ubicación de uno de los templos más importantes de la cultura maya. Según Mariana Ampudia, bajo la tumba de Pakal, uno de los gobernantes más importantes de la ciudad maya, se encuentra un manantial del que parte un sistema de canales que arriban hasta nueve cuerpos de agua distintos distribuidos por todo el territorio que ocupa la ciudad. De acuerdo con los investigadores del INAH, el siguiente paso dentro de las investigaciones de este sitio arqueológico se centrará en la ubicación precisa del origen de este cuerpo de agua.

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