Con el objetivo de impulsar la búsqueda de nuevas y mejores opciones para la prevención y el tratamiento de la obesidad, sobrepeso y síndrome metabólico, la Biocodex Microbiota Foundation (BMF) anunció el lanzamiento de su Convocatoria México 2021, abierta a proyectos de investigación que exploren la relación entre la microbiota intestinal y estas enfermedades. El proyecto ganador recibirá un financiamiento de 25 mil euros (más de 600 mil pesos mexicanos) de acuerdo con la evaluación de su comité científico, conformado por especialistas independientes de universidades públicas e instituciones del Sector Salud.

En entrevista, el doctor José María Remes Troche, integrante del comité científico de la BMF, explica que el estudio y análisis de la microbiota no es una moda, es una realidad que ha ayudado a atender y reorientar algunas enfermedades y tratamientos. Los mayores recursos para su investigación han sido en Estados Unidos y Europa, en el contexto de México estamos iniciando (1.3% de la investigación total mundial), pero con resultados muy importantes, lo que nos posiciona en la punta de investigación respecto a países de América Latina, por ello es fundamental apoyar más proyectos al respecto.

¿Por qué enfocarse en temas de obesidad y metabólicos?

Primero por considerar la magnitud de la situación en México donde, hacia 2016, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en adultos de 20 o más años fue de 72.5%.

Luego al hacer el análisis de dónde se está haciendo más investigación enfocada en microbiota es en sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico, “Históricamente, 20% de los proyectos abordan estas áreas, pues siguen siendo nuestro talón de Aquiles; hoy con la pandemia se hace aún más evidente, porque son situaciones que llevan a un riesgo mayor de morbi y mortalidad, por ello se ajustó la temática”.

Para México, el tema de la obesidad y el sobrepeso es uno de los más importantes para la salud pública, “por ello los grupos de investigación al respecto son muy buenos y sólidos, con redes consolidadas, no sólo en la Ciudad de México, sino de varias instituciones serias que llevan años trabajando en este tipo de proyectos y que también trabajan con redes internacionales y consorcios”.  El doctor Remes asegura que con más apoyo y recursos podríamos estar hablando de ser pioneros en el área.

Hoy se sabe mucho más de los patrones de nutrición y alimentación de los mexicanos, desafortunadamente tenemos elementos que aceleran los riesgos, además tenemos una parte genética importante de predisposición, al ser la obesidad una enfermedad poligénica multifactorial, sabemos que nuestra población mestiza tiene alta prevalencia y agresividad frente a la enfermedad. Por ello se esperan proyectos que probablemente evalúen la predisposición genética, la interacción con la dieta, el mismo efecto de la microbiota, patrones de conducta, entre otros.

Apoyo a la investigación

Este apoyo que ha brindado la fundación a los investigadores durante cuatro años ha permitido consolidar líneas de investigación en México que de forma natural tenían apoyos pero al inyectar este tipo de recursos los trabajos avanzan mucho más rápido. Desde el punto de vista del especialista, eso es muy importante porque cuando uno trabaja en un proyecto de investigación desde su concepción hasta su investigación, al menos son cinco años para ver resultados, generar data y publicaciones.

“Invertir y apostar en la ciencia en el país es fundamental, sobre todo darle seguimiento porque muchos proyectos nacen con muy buenas intenciones, pero desaparecen tres años después por falta de recursos, hoy apostamos por el mediano y largo plazo, porque esto tendrá resultados para todos, especialmente para la población mexicana”. 

Remes concluye que la mancuerna entre instituciones de investigación, universidades y la BMF, los mantienen en el ánimo de seguir con proyectos como este, el ejemplo más claro ha sido con la pandemia, donde gracias a la ciencia hemos podido obtener algunas respuestas.

nelly.toche@eleconomista.mx