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Hillary se jugaría su última carta en Indiana

Los 72 delegados en juego en las próximas elecciones de Indiana son la última oportunidad de Hillary para no abandonar la carrera demócrata, estiman los asesores de la candidata, quien mantiene sus aspiraciones al ganar en Pensilvania.:: Hillary sigue respirando; gana en Pensilvania

Washington.- La exprimera dama necesita un estado grande con muchos delegados para hacer frente a Barack Obama, que sigue siendo el gran favorito, aseguran los expertos.

Después de la apurada victoria en Pensilvania, Hillary Clinton se la juega el 6 de mayo en las elecciones de Indiana y Carolina del Norte. Pero la verdadera clave reside en Indiana.

Según informa The New York Times, los asesores de Clinton le han dicho a la aspirante que el vuelco en la carrera demócrata sólo puede conseguirse si se hace con la victoria holgada en este estado, ya que las encuestas otorgan a Obama una cómoda victoria en Carolina del Norte, donde hay 115 delegados en juego.

Hasta el 3 de junio, quedan todavía por votar Oregón, Kentucky, Virginia Occidental, Montana, Dakota del Sur, Puerto Rico y la isla de Guam, todos ellos estados con pocos delegados en juego y que no permitirían a la ex primera dama alcanzar a su rival.

*Crece incertidumbre*

El triunfo de Clinton el martes no hace más que añadir más incertidumbre a la agónica investidura demócrata para las elecciones presidenciales de noviembre, opinaron los analistas.

Mientras tanto, el republicano John McCain lleva una amplia ventaja haciendo campaña electoral consagrada a temas de seguridad nacional y la “guerra contra el terrorismo”.

Frank Donatelli, vicepresidente del Comité Nacional Republicano, dijo a la cadena de televisión NBC que la contienda demócrata era “divertida para mirar”, mientras que su partido se preparaba para noviembre.

Los simpatizantes de Clinton renovaron el martes las esperanzas de la ex primera dama de convertirse en la primera presidenta mujer de Estados Unidos.

Con 95% de los votos escrutados, Clinton superaba por 55% contra 45% a Obama, pero su victoria en Pensilvania está lejos de garantizarle su lugar en la Casa Blanca.

La mayoría de los analistas consideró que Clinton debía vencer por una amplia diferencia, de dos dígitos, en este estado para seguir con posibilidades en la carrera hacia la Casa Blanca.

*Se le termina la gasolina a Hillary*

Si todo dependiera del dinero, Barack Obama ganaría cómodamente el largo combate que lo enfrenta a su rival.

El senador por Illinois, quien recaudó 234.8 millones de dólares desde el lanzamiento de su campaña, disponía al 1 de abril, según datos de la Comisión Electoral Federal (FEC), de alrededor de 43 millones de dólares para financiar su campaña de primarias.

Clinton, quien recaudó 175.7 millones de dólares desde el comienzo de la campaña, está en números rojos. Sus deudas se elevan a 10.3 millones de dólares y al 1 de abril disponía sólo de unos 9,5 millones de dólares.

“Está en problemas y sus contribuyentes han desaparecido. Los comentarios crecen en cuanto a la falta de dinero de Clinton y que los superdelegados se inclinarán por Obama,” comentó Richard Johnston, director de investigación de la Universidad de Pensilvania.

Clinton y Obama deberán ahora recurrir a los superdelegados del Partido Demócrata, toda vez que ninguno de los dos candidatos podrá alcanzar los 2,025 delegados necesarios para ganar la nominación en la etapa de primarias y ser proclamado durante la convención del partido a fines de agosto.

Obama supera a Clinton con 1.713 delegados del total, contra 1.586 para la ex primera dama, según la estimación del sitio especializado independiente RealClearPolitics.com.

Antes de la convención del partido en agosto, las últimas primarias demócratas se realizarán en Montana y Dakota del sur el 3 de junio.

A nivel nacional, los últimos sondeos son más que inquietantes para la senadora por Nueva York.
Un 54% de los electores demócratas prefiere a Obama, mientras que un 35% se inclina por Clinton, según un sondeo de Princeton Survey Research Associates International, realizado para el semanario Newsweek entre 1,209 personas.

En medio de esta batalla encarnizada entre los demócratas que parece no tener fin, muchos demócratas se inquietan de que la campaña electoral de su partido se prolongue hasta agosto, poco antes de las presidenciales de noviembre y esperan que alguno de los candidatos renuncie antes.

Pero eso tampoco parece fácil.

“Renunciar es algo que no parece propio de la familia Clinton”, dijo Peter Brown de la Universidad Quinnipiac en Connecticut.

Algunos analistas, creen que llegado el momento, ninguno de los candidatos podrá obviar la presión de su partido.

“En algún punto, habrá mucha presión de la alta esfera del partido que dirá ‘esto es demasiado perjudicial para nuestras posibilidades de noviembre’”, dijo Stephen Hess, ex funcionario de la Casa Blanca, y ahora analista de la Brookings Institution de Washington.

_Con información de AFP_

Fuente: Redacción / El Economista.com.mx
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