Colombo.- Por lo menos 98 personas murieron y más de 150 resultaron heridas el lunes cuando presuntos kamikazes de los rebeldes Tigres Tamiles chocaron un camión bomba contra autobuses llenos de personal de la marina de Sri Lanka, en el noroeste del país, según un nuevo balance de la policía.
Este ataque, ocurrido en el distrito de Trincomalee (noreste), es el peor desde 1987, cuando los Tigres tamiles cometieron su primer atentado suicida con camión bomba, matando a 40 soldados.
“Tenemos 98 cuerpos de marinos y 120 otros están siendo atendidos”, dijo Kanchana Perera, médico del cercano hospital Dambulla.
Otros 30 fueron llevados a otros hospitales, añadieron los funcionarios. El ministerio de defensa dijo que unas 340 unidades de la marina de Sri Lanka esperaban para viajar.
“El convoy naval estaba compuesto por 24 autobuses y se hallaba en el sitio de encuentro de Digampatana cuando ocurrió la explosión” dijo el ministro.
“Unos 340 miembros desarmados del servicio naval” debían estar presentes en el lugar, agregó.
La policía dijo que 15 autobuses fueron afectados por la explosión y dos de ellos recibieron el impacto directo.
No ha habido todavía reacción de los Tigres Tamiles. Los ataques suicidas son por lo regular un modo de actuar de los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE), que combaten por la independencia del norte de la isla.
El emisario japonés Yasushi Akashi se encuentra desde el domingo en Sri Lanka para intentar salvar el proceso de paz entre el gobierno y los rebeldes tamiles, tras una sangrienta batalla ocurrida la semana pasada en la cual murieron al menos 130 militares y 22 rebeldes.
El gobierno y los rebeldes del movimiento Tigres de Liberación del Eelam Tamil acordaron reunirse en Suiza el 28 de octubre para reabrir las negociaciones de paz, bajo los auspicios de Noruega.
Tras los violentos combates del miércoles pasado en el norte de la isla, el ejército ceilanés y los Tigres Tamiles reabrieron el viernes un nuevo frente de lucha en el este del país.
Las dos partes se culpan mutuamente de los ataques sucedidos la semana pasada.
El enviado japonés se reunió el lunes pasado con el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapakse, y con un ex negociador ceilanés. También tenía previsto encontrarse con rebeldes tamiles.
Noruega, que actúa de mediador en Sri Lanka, enviará también a la isla a su negociador Jon Hanssen Bauer, que desde hace semanas busca sentar a ambas partes a la mesa de las negociaciones de paz.
El estadounidense Richard Boucher, secretario adjunto para Asia del Departamento de Estado norteamericano, también es esperado el jueves en Colombo.
Estados Unidos y la Unión Europea -que suministran ayuda a Sri Lanka, junto a Noruega y Japón- han exigido el fin de los combates entre ambas partes.
Más de 2,200 personas murieron en Sri Lanka desde diciembre de 2005, y unas 60,000 han muerto desde el comienzo de la insurrección de los tamiles en 1972.
_Con información de AFP_

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